Por Lucas Rodríguez
5 noviembre, 2019

Stella tiene en shock a su dueña, al igual que al resto del mundo. ¿Por qué nuestras mascotas no aprenden a hablar también?

Dicen que la última frontera es el espacio. Yo vengo a discutir esa oración: la última frontera es comunicarnos con los animales, al más puro estilo del Dr. Dolittle (el clásico, no esa especie de Tony Stark con mandriles que nos están tratando de meter por el gaznate). Saber lo que piensa un ser vivo como un perro, al vernos mirar por horas nuestros teléfonos o tomar un líquido espumoso que luego nos hace perder el equilibrio y ponernos sentimentales, es realmente el santo grial del conocimiento. Para qué decir poder entender la compleja y en extremo narcisa mente de los gatos. Hay mucho que aprender si pudiéramos pedirle a las mascotas que nos expliquen el mundo en sus palabras. 

Pero si la tecnología nos ha hecho creer que todo es posible si nos lo proponemos, Stella, una perrita pitbull que pertenece a una lingüista y experta en comunicación, nos está demostrando que la parte de la voluntad no tiene por qué venir necesariamente de una persona. Stella está poniendo de su parte para ser la primera perrita del mundo (¿de la historia, quizás?) en lograr comunicarse con su dueña.

@hunger4words

Usando una plancha con varios botones, los que se iluminan y producen una palabra al ser apretados, Stella ha ido memorizando los patrones. Si aprieta el tercero a la izquierda de arriba a abajo, la máquina le dirá Pelota, y por consiguiente, su dueña le alcanzará la pelota. Esto fue el primer nivel, pero en un video subido a su Instagram, Christina Hunger demostró que Stella ha ido mejorando a una velocidad impresionante. 

Su mayor logro es lograr conformar una oración, mezclando los botones de Jugar y Afuera, para después acercarse a la puerta a esperar a su estupefacta dueña.

@hunger4words

Stella ya ha llegado a memorizar el significado y lugar donde están 29 palabras, las que ya ha comenzado a combinar, para efectivamente, dar con sus primeras frases. Christina, su dueña, dijo a People que Stella ya tiene «una comprensión del idioma equivalente a la que tendría un niño de dos años de edad».

@hunger4words

También señaló que las palabras favoritas de su perrita son Caminata y Playa. Una vez descubrió que podía combinar estos dos conceptos, llegó a un punto que incluso llegó a abusar de esos dos botones. Christina tuvo que guiarla de regreso al aprendizaje: su perrita ya había alcanzado el punto máximo de disfrute de su aprendizaje. 

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