Por Alejandro Basulto
22 mayo, 2020

Esta joven canina de dos años sabe que lo es ser joven y necesitar ayuda, debido a que fue adoptada tras estar muy enferma. Hoy regresa el apoyo que recibió.

Una perrita adoptada sabe mejor que nadie lo que es haber estado sola y abandonada, para después tener una familia que la quiere y la cuida. Por eso la reacción Truvy, cuando su humana acogió a unos gatitos huérfanos, fue la más dulce y solidaria que se podía ver. Ya que ella misma los adoptó como si se trataran de su cachorros. Un instinto maternal a toda prueba, o simplemente, un afán por quererle devolver a otra vida lo que hicieron por ella.

Kendal Benken

«Es muy divertido, cuando los traje, ella inmediatamente dijo: ‘Déjame en ellos’ (…) Ella los atendió de inmediato. Son sus bebés (…) Cuando intentaba hacer la alimentación, tenía que sacarla de la habitación, ella intentaba conducirme (…) Cuando la dejaba volver, ella corría, los revisaba, los limpiaba y los olía. Se ha tomado la posesión de ellos. Se toma muy en serio ese papel (…) Ella los protegerá, se parará frente a ellos y empujará a los otros perros fuera del camino. Si otro perro mete la nariz allí mientras está limpiando a los gatitos, ella golpeará a los otros perros. Les dará una severa advertencia. son suyos»

– dijo su humana, Kendal Benken, a The Dodo.

Kendal Benken

Esto partió cuando su humana vio una publicación en línea sobre tres que gatitos que requerían una alimentación desde un biberón las 24 horas del día, a lo que ella se ofreció a ayudar de inmediato. De esa manera, el refugio de rescates de animales de Jelly’s Place en San Pablo, California, enseguida aprobó que Kendal le diera un hogar de acogida a esos gatitos sin familia.

«El brote de COVID-19 golpeó y me estaba refugiando en casa (…) Estaba buscando algo que hacer. ¿A quién no le gustan los gatitos lindos? Lo vi como una gran oportunidad»

– dijo Kendal.

Kendal Benken

La reacción de la perrita Truvy fue tan natural, tan cariñosa, que de verdad pareciera que ella misma hubiera parido a esos gatitos. A los que observa en cada minuto, además de limpiarlos cada vez que puede. Llegando a ser celosa, siendo capaz de apartar a su propia humana cuando ella viene a alimentarlos.

Kendal Benken

Esto mientras Kendal se pregunta si su perrita está devolviendo el favor que hicieron por ella. Debido a que esta canina de dos años sabe lo es haber sido una cachorra y estar necesitada de ayuda. Ya que Truvy a sus cinco semanas estaba en un refugio en Texas, donde vivía en ese momento la que sería su humana, uniéndolas pronto el destino. Kendal la crió y la cuidó hasta que recuperara su salud después contraer el parvovirus y ser mordida por una serpiente. El lazo se fortaleció, y Truvy terminó siendo adoptada.

Kendal Benken

«Ella siempre ha sido buena con los animales que he traído. Es extremadamente paciente (…) Me parece interesante que tenga un instinto maternal tan fuerte ya que nunca ha tenido cachorros, fue esterilizada a los 6 meses de edad. Por alguna razón, lo tiene. Creo que es dulce»

– contó su humana.

Truvy ama mucho a los gatitos, que son tres: Ed, Prissy y Lovie. Siendo por sobre todo el primero, su regalón. «Si los dejo, se acurrucarán todo el día», declaró Kendal. Pero pronto estos felinos serán adoptados, preocupándole la reacción que tenga Truvy al ver que sus queridos mininos se irán para siempre. Pero su humana le prometió que le traería otra camada, lo que para ella es ganar o ganar, debido a que Truvy es ya una experta cuidando a pequeños felinos.

 

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