Por Luis Lizama
25 septiembre, 2019

Fue rescatada y adoptada tras ser lanzada de un auto, cuando apenas tenía unos días de vida.

Ella concentra las miradas de todos el mundo. Cuando sale a dar un paseo, sabe que llama la atención. Su ternura y belleza deslumbran a cualquiera, generando suspiros de emoción. Las caricias no se hacen esperar y a ella le encantan, sólo se deja querer. Ella es Delta.

La perrita de raza Pitbull fue rescatada cuando un descriteriado la arrojó por la ventana de un auto en South Florida (EE.UU.). La llevaron hasta un refugio donde había otros canes de su raza, era la más pequeña, apenas tenía unos días de vida. Siempre fue diferente, esta vez la diagnosticaron con enanismo canino y otras condiciones.

Se volvió todavía más tierna.

Michelle Thomas

Michelle Thomas, miembro de New Life Dog Rescue (NLDR), recorrió cientos de kilómetros para rescatarla y llevársela, sin saber cómo sería la cachorra, ni cómo se llevaría con sus otros perros.  Con el correr de los días, Delta (como decidieron nombrarla sus rescatistas) mostró su verdadera personalidad: juguetona, tierna y amorosa.

Pesa sólo un par de kilos y aun así se las arregla para jugar con sus hermanos.

De eso ya pasaron 2 años, cuando fue rescatada y salvada. Se hizo amiga de los otros residentes, adoptó un juguete favorito (el unicornio) y es feliz. 

Como Thomas notó la afición de Delta por los unicornios, la sorprendió con uno gigante. Ella estaba encantada:

Michelle Thomas

Lo adora.

Michelle Thomas

La pequeña era un cachorro normal, quizás extremadamente juguetona, pero eso estaba bien. Sin embargo, Thomas notó que no crecía. Pasaban los meses y nada. Además tenía problemas al respirar, su nariz no funcionaba bien e incluso tenía complicaciones para alimentarse. Algo andaba mal.

El diagnóstico fue enanismo canino. Tal como afecta a muchas personas, Delta no crecería. También le detectaron síndrome braquicéfalo, lo que afecta su respiración, cuestión bastante común en los perros con hocicos cortos.

Michelle Thomas

A ella no le importaba verse diferente. Era feliz con su pandilla, sus amigos y familia, pero lamentablemente ese era sólo su hogar temporal.

Thomas, junto a la fundadora de NLDR, conversaron sobre el problema que afectaba a Delta. Ella necesitaba cuidados especiales, no podría tener una vida normal, como cualquier otro perro.

Así entonces, decidieron adoptarla y quedarse con ella para siempre.

Michelle Thomas

“Estamos muy agradecidos de que esté con NLDR porque finalmente pudimos recaudar fondos para su atención veterinaria y cirugías posteriores. No sabemos qué le depara el futuro a Delta, pero como rescate, lo responsable es cuidar de ella por la vida que tenga”.

Comentó Kris Prossen, fundadora de NLDR a The Dodo.

Michelle Thomas

Ahora Delta es feliz junto a su familia. No hay enfermedades que puedan detenerla.

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