Por Antonio Rosselot
17 enero, 2020

La familia Dunlap (Arkansas, EE.UU) tuvo que escapar rápidamente del viento, pero Dasha, su perrita, no quiso acompañarlos. Afortunadamente, apareció al día siguiente entre los escombros de lo que alguna vez fue su hogar.

Lo que sucedió en Logan County (Arkansas, EE.UU) hace unos días es el claro reflejo de que la naturaleza puede hacer y deshacer a su pinta. Los noticieros pronosticaban un fuerte tornado de categoría EF2 —que puede causar daños considerables— y la casa de Bruce y Ona Dunlap fue una de las más afectadas.

Los daños partieron cuando, de repente, se cortó la conexión por cable de la casa. Bruce salió a ver qué sucedía, pero sorprendentemente no vio nada sospechoso. Sin embargo, Ona lo llamó inmediatamente y le ordenó ir al refugio para tornados en el acto.

Se venía el fuerte viento y los Dunlap se pusieron en acción. Mientras Ona corría para buscar a su otro compañero de casa, que tiene una discapacidad, Bruce se encargó de recolectar a las mascotas del hogar: cuatro gatos y dos perros.

Ahí comenzó la angustia, ya que Ladybug, uno de los gatos, había desaparecido, mientras que la perrita Dasha, inexplicablemente, se negaba a salir de la casa. Por el apremio de tiempo, Bruce se vio forzado a dejarlos atrás y buscar refugio.

Julie Moore

«Dasha percibía que algo estaba mal, así que se fue a la cocina y se echó en el suelo. Bruce no sabía qué hacer… cuando llegó al refugio de tornados, apenas pudo cerrar la puerta».

Julie Moore, amiga de la familia Dunlap, a The Dodo

Bastaron pocos minutos para que la debacle se manifestara con todas sus letras sobre la casa de los Dunlap: el tornado arrancó gran parte de la casa, dejando a la familia sin un hogar habitable. Pero eso no era lo más importante, ya que faltaban Ladybug y Dasha.

Una vez que amaneció, los Dunlap salieron del refugio para analizar el desastre que había quedado en el sitio que, horas antes, era su casa. El techo había volado por completo y lo que quedó de casa estaba cubierto de escombros y pertenencias de la familia. Los Dunlap pensaron lo peor respecto a sus mascotas perdidas pero, de pronto, apareció una cabeza peluda de entre los escombros.

Julie Moore

«Dasha llegó corriendo, como preguntándose por qué habían demorado tanto en llegar. Ona la abrazó firme, le agarró la cara y comenzó a hablarlo, diciendo ‘Perdóname, aquí estamos'».

Julie Moore, amiga de la familia Dunlap, a The Dodo

Ahí fue cuando Julie Moore sacó su teléfono del bolsillo e inmortalizó el momento en un par de fotografías. Ona estaba feliz de reencontrarse con su perrita, y compartieron varios cariñosos besos.

Julie Moore

Sin embargo, todavía faltaba que apareciera Ladybug, la gata. Luego de un buen rato de búsqueda los ánimos no mejoraban, hasta que la felina apareció de la nada y corrió de vuelta a los brazos de su madre.

«Estaba mojada y temblaba de frío. Ona la tomó en brazos, le quitó el exceso de yeso, la apretó fuerte y la abrazó. Cuando encontraron a ambos animales y Ona los estaba abrazando, Bruce dijo: ‘Ahí están tus chicos'».

Julie Moore, amiga de la familia Dunlap, a The Dodo

Julie Moore

Si bien la casa de los Dunlap quedó totalmente destruida, teniendo un largo camino de reconstrucción por delante, por lo menos tienen el alivio de que, después de la debacle, la familia sigue completa y más unida que nunca.

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