Por Daniela Morano
11 julio, 2019

Sólo quería saludarla y compartir un momento muy puro con la pequeña.

Los perros son de los seres más puros que hay en esta tierra, de eso no queda duda. Sí, algunos podrían decir que son los niños, pero esta vez preferimos creer que los perros son esos seres que ven cosas buenas en todo. Sus dueños podrían estar furiosos y aún así logran sacarles una sonrisa. O ven basura en las calles y les parece lo más interesante del mundo.

Eso es ser demasiado puro.

Esta semana, Rylee Boland y su bulldog francés, Mochi, salieron de paseo por su vecindario en California, Estados Unidos. Era un caluroso día de verano y otros animales e insectos también salieron a tomar aire fresco. Uno de ellos llamó particularmente la atención de Mochi.

Rylee Boland

La mariposa de color naranjo se instaló en la pared de la casa de Mochi, desplegando con majestuosidad sus alas.

Eso de inmediato despertó la curiosidad de la pequeño perrita, quien se acercó a saludarla.

Rylee Boland
Rylee Boland

Mochi suele ser muy revoltosa, como dice su dueña, pero pareció entender que la mariposa era delicada y no podía llegar donde ella a ladrarle. «Fue muy dulce y no quería hacerle daño. Se porta muy bien y es muy dulce», dijo Boland a The Dodo.

Rylee Boland
Rylee Boland

La adorable interacción duró unos 15 minutos, y luego la mariposa siguió su camino.

Fue un momento especial, como una manera de compartir confidencias que sólo ellos como no humanos entienden.

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