Por Daniela Morano
15 julio, 2019

Desde antes que naciera, Prince ya estaba listo para encargarse todos los días de su hermanita.

Hace casi dos años atrás, las vidas de Sara Lebwohl y su esposo Zach cambiaron por completo. Ese año le dieron la bienvenida a su amada hija Halle, quien se unió a la familia junto a su perro Prince. Este ya sabía que pronto tendría una hermanita, y parecía muy emocionado de conocerla y ayudar a sus padres en todo lo que fuese necesario.

De hecho, incluso antes de que Halle naciera Prince ya estaba pegado al lado de Sara, atento a cualquier cosa. Cuando el gran día llegó, Prince «fue directo a olfatearla. Entendía que era pequeña y frágil. Pero siempre se mantuvo cerca y con un ojo sobre ella. Era como la niñera desde el primer día», dijo Sara a The Dodo.

Sara Lebwohl

Halle se acostumbró desde el primer momento a su hermano y desde entonces que son inseparables. Prince la cuida y además es su compañero de juegos, incluso duermen en la misma habitación.

Aunque Halle ya tiene 2 años y duerme en su propia cama, con frecuencia despierta un poco asustada. Menos mal Prince está siempre atento, pues apenas la oye se acerca a su cama él se sienta a su lado y le demuestra que todo está bien y que él la mantendrá a salvo.

Sara Lebwohl
Sara Lebwohl

«Le dejamos la puerta abierta y él siempre entra. Tiene una rutina, se arrastra y da vuelta en el suelo para saludarla. Después la mira y eso parece calmarla y vuelve a dormir».

Sin duda que eso le ha quitado a los padres un peso de encima y han podido dormir tranquilamente sabiendo que Prince es la niñera y guardián ideal para su hija.

«Siempre ha sido nuestro salvador. Cuando entra a la habitación sabemos que está en buenas patas y que nosotros podremos descansar más».

Sara Lebwohl
Sara Lebwohl

«Se toma su trabajo como hermano mayor muy en serio. Nuestra familia tiene mucha suerte de tener un perro tan amable como él. Además estamos muy felices de que Halle adore a Prince».

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