Por Lucas Rodríguez
23 noviembre, 2020

Lucy fue encontrada en una cajita abandonada. Tenía sarna, tiña y heridas múltiples. Pero el calor y cariño de una familia pueden con lo que sea.

Cuando vemos a un perro que vive feliz entre sus seres queridos, muchas veces ignoramos la historia que lleva detrás. Algunos perros son conseguidos en caniles, por lo que pasan desde la seguridad de un criadero, donde se encargan de cubrir todas sus necesidades, a los hogares de sus dueños. De esta manera, nunca viven un solo minuto que no sea de buena vida y cariño. Pero hay otros que han tenido historias un poco más rudas: el simple hecho de que no podamos cuidar a todos los perros por igual, va a causar, inevitablemente, que algunos de ellos terminen en las calles. 

@thedodosite

La historia de Lucy Ray, una perrita mestiza con algo de yorkshire, nos habla de un can que se beneficio de personas que fueron capaces de ver más allá de lo aparente. Lucy vivía en las calles, durmiendo en una caja de madera, donde si recibía la luz del sol, podía considerarse afortunada. 

@thedodosite

Lucy había perdido casi todo su pelo. El avance de enfermedades a la piel como la sarna y la tiña, la tenían en un estado deplorable. Así mismo, sufrir estas condiciones había causado estragos en su confianza y su temperamento. Lucy era una perrita asustadiza y débil. Incluso darle ayuda fue un proceso difícil. 

@thedodosite

Por suerte sus nuevos dueños contaron al Facebook de The Dodo como decidieron darle otra oportunidad, a pesar de todo. Lucy fue llevada a un veterinario, donde recibió tratamiento, medicina y el calor que le hacía tanta falta. De a poco fue recuperando el pelo, así como la confianza en las personas.

@thedodosite

La historia siguió así por bastantes semanas, dando como resultado a una perrita sonriente y feliz, que ahora es la primera en salir a jugar a su patio. También recuperó su pelaje, con lo que volvió a reaparecer su confianza en sí misma, así como su personalidad.

Lucy nos cuenta de una historia que todos pueden beneficiarse mucho de una segunda oportunidad. A la mayoría, puede que un perro delgado y tiñoso, no le inspire demasiado cariño: todos queremos el pelo suave y brillante de un golden retriever. Pero si confiamos en quienes necesitan ayuda, puede que un día nos sorprendan. Lucy no tiene nada que envidiarle al bueno ánimo y capacidad para jugar del perro más tranquilo y amable. 

Puede interesarte