Por Lucas Rodríguez
1 abril, 2021

Un pequeño cachorro que estaba de paseo demostró su valor al darle ayuda a su dueña, cuando un violento hombre se le lanzó encima.

Históricamente, y estamos hablando desde el comienzo de los tiempos, los perros nos ofrecieron sus servicios como guardianes y cuidadores. A cambio de esto, nosotros les daríamos comida y refugio, para que no tuvieran que volver a pasar hambre intentando cazar algo o encontrar algún resto. De esto ya han pasado varios cientos de miles de años, pero la relación entre ellos y nosotros no ha cambiado demasiado.

@TlalpanVecinos

Estamos seguros que fue desde el primer momento que uno de nuestros ancestros puso una mano sobre el pelaje de un cachorro, y sintió esa suavidad, que nunca más miró hacia atrás. Estos compañeros eran tiernos y simpáticos, no había razón alguna para despegarnos de ellos. 

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Puede que hoy en día tengamos sacos de comida desde donde darles, así como camas especiales para ellos. Así mismo, los perros ya no deben estar alerta a la aparición de tigres dientes de sable u otra clase de cazadores prehistóricos. Pero esto no quiere decir que la vida moderna esté libre de problemas y peligros. 

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Sin dudas que el más común en las ciudades latinas, es el peligro de robos, asaltos u otros actos de violencia.

Esto fue lo que vivió una mujer de Tlalpan, Ciudad de México. Una cámara de vigilancia grabó el momento en que la mujer era agredida por una persona sumamente violenta, quien intentó lanzarse sobre ella para quitarle su cartera u otras cosas que pudiera llevar. Fijándose que la mujer solo iba acompañada por un pequeño perrito, aparentemente inofensivo, dio por sentado que sería un objetivo simple. 

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Su error fue subestimar el vínculo ancestral que une a un perro con su dueño.

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Como muestra el video compartido en el Twitter de Tlalpan Vecinos, en todo momento en que el hombre era violenta contra la pobre mujer, su pequeño perrito no dejó de agredirle. Usando sus dientes, así como también sus uñas, el cachorro intentó disuadir al asaltante. Finalmente, fue una persona de un negocio cercano quien consiguió ahuyentar al malechor, pero no cabe ninguna duda de que el aporte del cachorro fue invaluable. 

Una vez pasara el susto por lo vivido, estamos muy seguros que ese cachorro recibió un gran, jugoso y sabroso premio. No es para menos: después de todo, estaba honrando el acuerdo que sus ancestros forjaron con las personas, en las frías cavernas de la prehistoria. 

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