Por Valentina Miranda
7 septiembre, 2021

Wilf, un perrito de raza Cockapoo, llegó de la manera más inimaginable posible a la vida de Lexie Elliott, una joven inglesa de 26 años que más tarde pasó por un difícil momento. “Wilf me salvó y me mantuvo en marcha”, dijo.

Aveces una mala situación puede convertirse en una buena. Puede que suene extraño decirlo así, pero existen casos bien particulares, como que de repente un perro caiga del cielo a la vida de uno sin haberlo esperado con anterioridad, o haberlo planeado.

Algo así le sucedió a Lexie Elliott, una mujer de 26 años que vive en Bournemouth (Inglaterra). Durante el 2018, ella se encontraba estacionada en un apartadero hablando por teléfono con su novio de aquel entonces, y de repente vio que una furgoneta de color azul se detuvo frente a ella en una autovía, a propósito porque notaron que Elliott estaba ahí. Acto seguido, arrojaron al perrito del vehículo frente a ella. “Estaba oscuro y tenía las luces encendidas (…) Pensé que era un conejo y, por teléfono con mi novio en ese momento, le dije que lo llamaría, salí del auto y encontré un pequeño cachorro de cockapoo”, contó la joven a Metro.

Crédito: PA Real Life

Después de eso, mientras vivía con su novio en Brighton, otra ciudad de Inglaterra, llamó a la policía y estos le dieron el número de Dogs Trust, una organización benéfica especializada en perros registró los datos para agendar una cita al veterinario un día después, donde le buscaron un microchip, el cual no tenía, y calcularon que su edad era de 10 semanas.

Entonces le tomaron una foto y la organización hizo la difusión para que el posible dueño lo reclame, en el hipotético caso de que hubiese sido robado. “Creo que cuatro horas después de tenerlo, ya era mío. ¡Me había enamorado! Así que, cuando nadie se presentó, me quedé con él”, confesó Elliott. Bautizó al perrito con el nombre de Wilf.

Crédito: PA Real Life

La razón de su abandono y su origen siguen siendo un misterio, pero lo único seguro es que Wilf aterrizó en la vida de Lexie para quedarse y ganarse su amor. Ella descarta la posibilidad de que viniera de un criadero: “diez semanas es la edad en la que los cachorros se venden a menudo, por lo que no puede haber sido un criador”.

Crédito: PA Real Life

Además Wilf llegó a tiempo en la vida de Lexie, ya que en el 2019 ella terminó con su novio de 6 años debido a distanciamiento de la pareja e intereses diferentes, así que tuvo que empezar de cero. “Hubo momentos en los que realmente toqué fondo, emocionalmente, pero Wilf me salvó y me mantuvo en marcha”, se sinceró, y agregó que “él es mucho más importante para mí que cualquier novio”. Una nueva prioridad en su vida.

Ojalá todos los abandonos de animales tuvieran un final feliz como este.

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