Por Daniela Morano
29 mayo, 2019

Un grupo de electricistas lo recogieron y llevaron a vivir en su taller, donde le construyeron una cama y le hicieron ropa igual a ellos para jamás perderlo de vista.

Chalán, antes de ser conocido como tal, era un cachorro que fue abandonado por sus antiguos dueños. Lo lanzaron desde un coche en movimiento, esperando nunca más verlo. Pero Chalán tuvo algo de suerte: no sólo sobrevivió, sino que además llegó a las manos de Óscar Rangel, un eléctrico industrial quien justo a sus compañeros de trabajo rescataron al perrito.

Cuando vieron pasar el coche pensaron que la gente estaban arrojando basura e intentaron encararlos, pero luego se percataron que no se trataban de desechos sino que un ser vivo. Estaba temblando y muy asustado.

«Pasó un carro frente a mi trabajo, una ranger blanca caja california modelo entre 94 y 98. Y sin parar ni reducir la velocidad lanzaron por la ventana hacia un lote baldío a este perrito. Lo bueno es que cayó arriba de mucha maleza lo que frenó el golpe y salió ileso pero muy asustado», escribió Rangel en su cuenta de Facebook.

Óscar Rangel

A pesar de la rabia por lo que le hicieron a Chalán, decidieron que no podían dejarlo abandonado en la calle. «Aquí le hicimos ropa y chaleco de seguridad. Está bien enano y casi lo pisamos. Decidimos quedarnos con él y le hicimos una casita».

Óscar Rangel

Chalán lleva puesto el mismo chaleco que los trabajadores, de color verde fluorescente para así verlo en todo lados. Su nombre también rinde homenaje a los trabajadores. En algunos países de Latinoamérica Chalán se refiere al ayudante de una persona que trabaja como albañil, pintor o mecánico.

El cachorro fue llevado a un veterinario para examinarlo y luego regresó a su nueva casa.

Óscar Rangel
Óscar Rangel

«Cuando subí las fotos realmente me sorprendió la cantidad de difusión y aceptación que tuvieron. Y pues de una u otra manera el punto era que la gente se diera cuenta que ayudar es muy fácil barato y responsable», dijo Rangel.

Óscar Rangel
Óscar Rangel

«Nuestro trabajo es duro tedioso y bastante pesado. Y aun así tenemos tiempo y la disposición de adoptar a ese pequeño gnomo peludo que de una u otra manera nos alegra el día cuando llega moviendo la cola para jugar con nosotros. Sin saber que es muy famoso y querido por mucha gente de varios países y es un símbolo de ejemplo y apoyo para la comunidad amante de los animales».

 

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