Por Valentina Miranda
10 enero, 2022

William Thomas Green encontró a Lucky Lucy mientras paseaba a Cokie, quien lo llevó hasta el lugar donde estaba la perrita desnutrida. El hombre no dudó en adoptarla, y así la vida de ella mejoró.

Los perritos suelen alegrar la vida de los humanos, pero también pueden hacerlo entre sí y ayudarse de una forma muy hermosa y significativa, incluso rescatarse de la situación de calle.

Algo así presenció William Thomas Green un día de septiembre del 2021, cuando sacó a su can llamado Cokie de paseo al parque durante la mañana siguiente de una noche lluviosa.

Una vez que el hombre soltó a Cokie de su correa para que corriera y caminara libremente, el perrito vio algo que lo puso muy curioso y corrió.

William Thomas Green

William, sin entender nada, siguió a su mascota para saber qué era lo que había llamado su atención. “Cokie corrió inmediatamente de regreso a una esquina del parque y no dejaba de mirarme. Regresé para ver qué le preocupaba tanto”, dijo el joven a The Dodo.

Cokie guió a su humano hasta la zona del parque que le había interesado, y le mostró lo que vio. Se trataba de una perrita durmiendo en un charco de barro, y que aparentemente había pasado la noche lluviosa en ese rincón.

William Thomas Green

Esta escena conmovió a William, quien no dudó en atenderla al verla tan desnutrida y enferma que apenas se podía parar por sí misma. “Inmediatamente fui al auto y le traje comida y agua. Después de comer y beber, pudo volver a ponerse de pie y no se apartó de mi lado”, detalló el joven al mismo sitio.

Después William la acarició y la llevó al veterinario, donde le diagnosticaron gusanos en su corazón y tricocéfalos, además de que la habían utilizado para reproducción. Decidido a darle una nueva vida, el dueño de Cokie la adoptó y le puso el nombre de Lucky Lucy.

William Thomas Green

El hombre la presentó a su esposa, suegros y demás parientes, quienes la acogieron y amaron en cuanto la vieron. Su salud ha mejorado considerablemente, por lo que su peso es un poco más de 27 kilos.

“Lucy fue increíblemente tímida durante las primeras semanas y, aunque es una foxhound, no aullaba ni ladraba ante nada. Después de sentirse más cómoda, empezó a hacer pequeños ‘awoos’ y pudimos decir que estaba empezando a confiar en todos los miembros de la familia. Ahora, si ve un pájaro afuera, se vuelve loca y aúlla como si alguien entrara a la casa”, dijo William a The Dodo.

William Thomas Green

“Es genial que tenga una segunda oportunidad en la vida. No sé cómo es tan dulce después de todo lo que ha pasado”, dijo William a The Dodo.

Cokie hizo un gran trabajo al guiar a su dueño hasta donde estaba Lucky Lucy, y William al pasear al perrito en ese preciso momento. Un momento tan común y sencillo que mejoró sus vidas, ahora el can tiene una hermana para jugar y compartir.

Mira un video de ellos a continuación.

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