Por Camilo Morales
17 junio, 2022

Hidu, un labrador policía, fue entrenado para detectar un químico especial que se aloja en los dispositivos pequeños que almacenan memoria. Para los oficiales, esto abre más posibilidades para combatir el cibercrimen.

La pedofilia y el abuso de menores son delitos que tanto la sociedad como la policía siempre han querido derrotar. Y es que con el pasar de los años, y el nacimiento de herramientas como el internet, los padres han ido teniendo más precauciones con respecto a sus hijos.

Pero así como los padres han asumido ese cuidado, las policías también han ido mejorando sus tecnologías y sus técnicas para atrapar a estos criminales que utilizan todos los medios a su alcance para lograr su cometido.

Policía de México

Los cuerpos de policía generalmente cuentan con especialistas encargados en computadoras quienes manejan conocimientos específicos, pero también han ideado una forma de ocupar a sus cuerpos caninos que generalmente están entrenados para rescates o detección de drogas.

Una de estas formas ha sido olfatear memorias USB y pertenencias personales que ayudan a que los policías se acerquen aún más a los sospechosos.

freespeechtube.org

Hace poco, en México, un criminal pedófilo fue atrapado de esta forma gracias a la ayuda de Hidu, un labrador negro que según información de Daily Mail, se transformó en un héroe al final de la jornada.

Y es que Jason Maatman, de 27 años, era un peligroso pedófilo holandés que había hablado abiertamente en foros de internet sobre campañas para legalizar el sexo con menores de edad, desde los 12 años en adelante.

Gobierno de México

El hombre estaba siendo buscado activamente por la policía desde hace 2 años, cuando fue arrestado en los Países Bajos, pero luego escapó hacia México.

Junto a las policías trabajaban distintas organizaciones, como la ONG Free a Girl, quienes están en contra del tráfico de personas, y los activistas de la Operación Ferrocarril Subterráneo (OUR), quienes alertaron la presencia de Jason en México.

Gobierno de México

Los oficiales le tendieron una trampa a Jason y lo contactaron a través de salas de chat, haciéndose pasar por un menor de edad. Luego de atraer al criminal la policía lo detuvo y allanó su departamento, en donde Hidu pudo olfatear algunos objetos que estaban escondidos en él y que servían como prueba para inculparlo.

Había un teléfono celular escondido en un cesto de ropa sucia rancia. Ya sabes, ropa sucia en un rincón en el que nadie revisaría“, explicó Matt Osborne, director de OUR.

Fiscalía General de Justicia

Matt agregó que el perrito logró olfatear un par de discos duros que estaban escondidos en lugares “difíciles de encontrar para los humanos“. Luego de esto, los policías sabían que podían contar con las pruebas suficientes.

Hidu fue entrenado por la policía para poder localizar sustancias químicas utilizadas en pequeños dispositivos de memoria, por lo tanto al entrar a la casa ya sabía dónde estaban escondidos estos objetos, como USB y discos duros.

Fiscalía General de Justicia

Gracias a este triunfo del cuerpo canino de la policía, los uniformados creen que se puede abrir una nueva posibilidad para combatir el crimen desde distintas aristas. “Creo que los perros electrónicos ahora han superado a otros caninos por la forma en que está el mundo en este momento“, explicó Todd Jordan, uno de los entrenadores de Hidu.

Además del importante rol del perrito Hidu, las autoridades mexicanas también recalcaron y agradecieron la ayuda de las organizaciones. “Para quienes abusan de una niña, un niño o un adolescente, en la Ciudad de México no habrá lugar para la impunidad“, cerró el fiscal a cargo de la investigación.

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