Por Lucas Rodríguez
27 noviembre, 2020

Lessie, un can de Buonabitacolo, Italia, se negó a quedarse en casa para la despedida de su amo. Cuando él le prometió su fidelidad, era para siempre.

Dichos hay de sobra comparando la actitud de fidelidad y compromiso de una persona, con la de un perro. Sin ir más lejos, la frase de “El mejor amigo del hombre” emana de esto: un perro nunca te traicionará. Ni siquiera es capaz de concebir una idea de esta clase. Mientras que un gato puede preferir a otra persona que le dé mejor comida o un techo más espacioso, un perro estará a tu lado sin importar las condiciones: él sabe que el compromiso no es con el momento por el que estén pasando, sino que con la persona. 

@kathrine.laurent – imagen de referencia

Historias de perros que han hecho cosas impresionantes por sus dueños abundan en la red. Pero una muestra de fidelidad que fuera más allá del vínculo vital entre can y dueño, es algo que no se ve todos los días.

@mygoldenboycooper – imagen de referencia

Eso fue lo que demostró Lessie, un perrito italiano, que le sacó lágrimas a todos con su muestra de fidelidad y entusiasmo hacia su dueño. Cuando su dueño llegó al final de su vida, todos dieron por hecho que Lessie aceptaría la realidad y buscaría un nuevo dueño. Después de todo, su promesa de compañerismo había llegado a su conclusión natural. 

Pero Lessie no estaba listo para dejarlo ir. Subiéndose a la carroza fúnebre, se situó al costado de los restos de su queridos dueño. Se mantuvo ahí durante todo el viaje, asegurándose de que nada o nadie interrumpiera el último momento que tendría al lado de quien le dio tanto. Il Mattino contó la historia del can, cuya lealtad fue más incluso de lo que la vida misma estima lógico. 

Il Mattino

La historia de Lessie conmovió a todos los que acompañaban la procesión funeral. El perrito había sido el compañero infalible de esta persona, por lo que la imagen del afecto y respeto que le mostró en su final fue exactamente lo que hubiera deseado el fallecido, para ayudar a levantar el espíritu de sus parientes y los demás dolientes. 

Un compañero como este no se encuentra todos los días. Quizás hay una que otra lección que sacar del tierno Lessie, un perrito que no conoce límites para demostrar la lealtad y agradecimiento que sentía por quien le daba sus comidas, lo sacaba a pasear o incluso, le enseñó, con paciencia y comprensión, el valor de la amistad.

 

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