Por Upsocl
14 septiembre, 2021

Cuando lo rescataron, primero debieron esperar a que se recuperara por completo antes de buscarle un nuevo hogar. Él estaba ansioso.

Los perritos maltratados que son afortunadamente rescatados, no siempre tienen un cambio inmediato de vida. Si bien ya no sufren más abusos y solo reciben amor, deben sanar sus heridas físicas y también los traumas psicológicos que arrastran.

Por eso, los equipos de rescate se aseguran de que estén totalmente recuperados antes de buscarles una nueva familia que los cuide para siempre.

Así mismo fue el caso de Kong, un border collie de 1 año que llegó al Border Collie Rescue & Rehab luego de haber pasado un tiempo en un refugio de animales en Oklahoma intentando recuperarse.

Facebook @Border Collie Rescue & Rehab

Estaba claro que el perrito tenía una infección no tratada que le causaba dolor y pérdida de su pelaje. Y como consecuencia de ello, también había sufrido quemaduras solares en la piel expuesta, haciendo que tomara un color rosa debido a la sensibilidad.

Afortunadamente había llegado al lugar adecuado para sanar todo el daño que tenía, y aunque en un comienzo de mostró bastante tímido, gracias a los esfuerzos del personal de rescate, pronto comenzó a disfrutar del cariño.

Facebook @Border Collie Rescue & Rehab

Además su piel fue recuperándose e incluso su pelo volvió a crecer.

Cuando ya mostró esos evidentes signos de mejoría tanto física como psicológicamente, sus cuidadores supieron que era momento de encontrar una familia que lo quisiera, entonces publicaron imágenes de él en las redes sociales y pronto hubo un interesado.

Apenas Craig Hartsell vio a Kong, comenzó a hacer todos los trámites para poder adoptarlo, pues se había enamorado a primera vista del perro. Así que todo lo que siguió después, es el comienzo de una hermosa amistad.

Facebook @Border Collie Rescue & Rehab
Facebook @Border Collie Rescue & Rehab

Kong había encontrado a un nuevo amigo con quien compartir, e incluso recibió un nuevo nombre para que partiera desde cero su nueva vida. Desde ahora en adelante, lo llamarían ZIB. Y en señal de agradecimiento, apenas se conocieron, el pequeño border collie saltó a los brazos de su dueño y no quería alejarse de él.

¡Ahora por fin podrá vivir la vida que se merece!

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