Por Luis Lizama
25 junio, 2021

Benny tiene diez años y gran parte de ellos los pasó sufriendo con sus antiguos humanos. Gracias a una denuncia de sus vecinos, pudieron sacarlo de ese infierno y buscarle una nueva familia. Se puso tan contento que quebró su colita.

El nombre de este “lomito” es Bull Mastiff Benny. Tiene ya diez años de vida y lamentablemente hasta ahora no lo había pasado bien. Muchos humanos son crueles con sus mascotas, tanto que incluso disfrutan de su desgracia.

Benny fue víctima de abuso y descubierto gracias a registros de sus vecinos. Por fortuna, su caso fue revisado y denunciado a la RSPCA (Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals).

Cuando lo salvaron de aquel infierno, fue tanta su felicidad que lesionó su cola de tanto sacudirla. Estaba demasiado contento.

RSPCA

Fue sacado por inspectores de la RSPCA de su casa en Wirral (Liverpool, Inglaterra). Rápidamente tenían que curar su corazón, su alma y sus heridas, para encontrarle un mejor futuro. Una familia que lo quisiera, respetara y cuidara.

RSPCA

En ese proceso de liberación, fue que Benny se dio cuenta de lo que hacían por él: Estaban ayudándolo a ser feliz.

Fue tal su emoción, que no podía más. Y movió tanto su cola, que llegó a quebrarla. Es como cuando un humano llora de la felicidad.

(Benny y su antiguo dueño) RSPCA

Tal fue el nivel de la lesión, que médicos veterinarios debieron amputarle la cola. Pero más allá de esa desafortunada acción, lo importante era su felicidad y la esperada nueva familia.

Luisa y Sophie, oriundas de Manchester, decidieron darle una nueva oportunidad cuando cayeron enamoradas del bello Benny.

RSPCA

El amor finalmente llegó a la vida de Benny. Demoró diez años, pero pudo llegar.

“Estaba bastante nervioso cuando llegó aquí por primera vez. Estaba ansioso y cauteloso; no sabía si podía confiar en nosotros o no, pero con tiempo y paciencia está más tranquilo. Ha sido realmente gratificante verlo tan feliz”.

–dijeron las dueñas de Benny a la RSPCA–

La vida de este tierno peludo cambió para siempre, gracias al inmenso trabajo de organizaciones. Si bien su historia y final es enternecedor, lo ideal es que esos 10 años que pasó siendo abusado, jamás hubiesen ocurrido.

Puede interesarte