Por Lucas Rodríguez
31 marzo, 2021

Jax fue abandonado luego de que sus dueños anteriores descubrieran que tenía una malformación en sus patas delanteras. Pero los rescatistas de Los Angeles decidieron darle una oportunidad

En la mayoría de las ocasiones en que nos enteramos de la historia de un cachorro rescatado, lo que vemos es el final de la historia. Escuchamos algo de las condiciones en las que fueron sacados de las calles, así como su recuperación y finalmente, el perrito sano y feliz que encontró una nueva familia. Pero la historia previa, que incluye cómo fue que el cachorro terminó viviendo en las condiciones que lo hace, así como el duro trabajo de los rescatistas por darle ayuda al perrito desamparado, muchas veces quedan fuera. 

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

Eso es porque en casos como el de Jax, puede ser una historia un poco dramática y no del todo bonita.

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

El pequeño perrito fue encontrado en las calles de Los Angeles por el reputado equipo de Hope for Paws. Estaba débil, muy necesitado de ayuda y asustadísimo. Todo eso quedó muy claro en la actitud con la que recibió a sus rescatistas. En lugar de sentirse agradecido y correr a manos de quienes le darían una nueva vida, Jax se resistió. Pero no solo complicó que lo tomaran o no se acercó a los rescatistas: Jax fue directamente violento con ellos. 

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

Da para pensar que el pequeño perrito estaba siendo injusto, al darle el mismo trato a personas que quieres lo mejor para él, que el que probablemente le dio a quienes dejaron sus emociones en ese estado.

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

Pero eso es exactamente el problema: Jax era un perrito traumatizado. No iba a ser tan fácil como simplemente invitarlo a recibir ayuda: Jax ya desconfiaba de las personas, por lo que fue necesario que lo rescataran a la fuerza. 

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

Fue solo cuando lo llevaron al refugio y recibió ayuda, que el cachorro comenzó a bajar la guardia. Ahí fue donde los rescatistas encontraron la causa de sus problemas: Jax tenía un deformación congénita en una de sus patitas delanteras. Esto significaba que siempre iba a ser un perrito débil y vulnerable, así como también, un mal “juguete” para sus crueles dueños anteriores. 

Youtube: Hope For Paws – Official Rescue Channel

Cuando entendió que hacían todo por su bien, Jax se dejó ayudar. Una vez en confianza, reveló su verdadera personalidad: la de un perrito tierno y amigable. Esa es la personalidad que habría tenido, si no lo hubieran sometido al maltrato y la crueldad. 

Esperamos que Jax se recupere y consiga unirse a una nueva familia, que lo sepa querer y lo acompañé para recuperar la confianza en las personas. 

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