Por Felipe Costa
16 noviembre, 2020

La perrita se dio un baño de pintura en secreto mientras su dueña se relajaba en el sofá.

Las travesuras de los perros pueden llegar a ser bastante tiernas a pesar del desastre que peden llegar a provocar. A veces incluso son tan divertidas que además de hacer reír a los dueños, se merecen quedar registradas y compartidas con todo internet. Pero sin duda, hay algunos perritos como Rosie a quien hay que esconderle las cosas si se quiere evitar este tipo de situaciones.

Rosie es una perrita Bichon Frise de 7 años, quien se había sometido a un corte de 40 libras esterlinas en la peluquería recientemente, pero no estaba muy a gusto con su estética al parecer, así que decidió darse un cambio radical con un maquillaje poco común, ya que logró de alguna forma dar con el cartucho de tinta de la impresora de su casa mientras su dueña no la veía.

Rosie – Kennedy News and Media

Mientras Tracey Collin de 50 años, dueña de Rosie, se relajaba en la sala de estar, la perrita se metió a la cocina y encontró el implemento de impresión, ahora estético.

La perrita tomó el cartucho y comenzó a darse literalmente un baño de de pintura azul hasta transformarse en una verdadera pitufa, no fue sino hasta casi haber terminado su proceso, que Tracey apareció en la cocina con ganas de hacerse un café que se dio la sorpresa.

Rosie – Kennedy News and Media

Cara, patas y uñas estaban teñidas con la pintura del cartucho. La dueña cuenta que al ver la situación más que enojarse le dio un ataque de risa instantáneamente, tomó celular y comenzó a sacarle fotos a Rosie mientras texteaba a su amiga para contarle del extraño y divertido suceso.

Al mismo momento, llamó a su esposo para ver qué solución podían darle a la pintura en el cabello, intentaron darle un baño pero al ver que no resultó, optaron por llevarla al peluquero.

Rosie – Kennedy News and Media

La dulce Rosie parecía estar feliz con su cambio de look, pero debía desaparecer así que fue sometida a otro corte y lavado de 40 libras para volver a la normalidad. Por suerte en su casa es la estrella y la aman con todo corazón, así que no habrá castigo sino más bien un cuidado aún más especial. Tracey asegura que desde ahora pondrán mayor atención en donde dejan los cartuchos para que esta situación no vuelva a suceder.

 

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