Por Luis Lizama
14 julio, 2021

Nira, Mirko, Lila y Baghera entraron a la perrera cuando tenían unos meses de vida. A pesar de ser pequeños nadie quiso darles la oportunidad y, ahora, eso es todavía más difícil. Esperan una familia.

La historia de estos cuatros amigos es el fiel reflejo de la adopción. El abandono es el denominador común en sus historias, ya que todos fueron desechados cuando apenas tenían unos meses de vida. Así fue que llegaron al refugio municipal de San Francesco di Conversano (Bari, Italia), donde les dieron acogida, mucho amor, alimento y un hogar.

Son perros maravillosos, pero lamentablemente no del gusto de las personas. Nira, Mirko, Lila y Baghera eran cachorros, pero la gente no los eligió. El refugio ha dicho que, desde entonces “cumplen una condena de la que no son culpables”. 

Los amigos negros se han unido para buscar un nuevo comienzo, a ver si consiguen enamorar el corazón de algún adoptante.

Refugio Municipal de San Francesco di Conversano

En aquel entonces eran unos jóvenes muy guapos y todos negros. Matices más o matices menos, el pelaje oscuro predominaba en su cuerpo. Claro, todos esos son “detalles que no deberían tener tanto peso. Ha llegado el momento de darles la vida real, la que nunca conocieron por culpa del ser humano”.

Todos tienen edades que van desde los 10 a los 20 años, pero ese no es motivo para no darles una chance.

Refugio Municipal de San Francesco di Conversano

Mirko tiene ya dos décadas de vida, es amante del contacto con humanos y se adapta bien a las situaciones nuevas, aunque es un poco emocional. 

Todos los perritos son diferentes, pero su alma es igual de bella.

Refugio Municipal de San Francesco di Conversano

Lila, por su parte, es pensativa y tranquila. Adora el contacto con humanos y es muy amable. Con estas características, un posible adoptante tendría que llevarla a un sitio en paz, donde tenga contacto y tranquilidad.

Refugio Municipal de San Francesco di Conversano

El tierno y amigable Baghera también es un amor, salvo que necesita tiempo con las personas. Toma asiento, espera tranquilamente y concluye si puede o no confiar en el humano. 

Refugio Municipal de San Francesco di Conversano

Estos cuatro amigos negros, se han tornado inseparables y muy amigos, tanto que les han denominado “la banda negra”.

El Refugio Municipal de San Francesco di Conversano ha decidido ponerlos en adopción juntos, o al menos en parejas, para por fin darles una verdadera oportunidad de tener familia. 

Esperamos que muy pronto encuentren aquel calor de hogar.

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