Por Lucas Rodríguez
11 enero, 2021

“Caramelo” ahora pasa sus tardes recibiendo cariños de una familia que lo ama. Los años de luchar por su vida quedaron atrás.

Para quienes trabajamos en oficina, la rutina puede ser tanto algo bueno como algo malo. Lo bueno es que es un trabajo seguro, constante, por lo que podemos ordenar nuestros itinerarios en torno a ella. Lo malo, es que esa misma rutina puede hacer que deseemos variar un poco el ambiente. Ver lo mismo todos los días puede ser beneficioso para mantener un ritmo de vida estable, pero si no tenemos algo que nos saque de la rutina, comenzaremos a atrofiarnos. 

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Quienes trabajan en el exterior y con sus manos, suelen no tener esta disyuntiva. Sus vidas tienden a ser todo menos una experiencia rutinaria.

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Para gente como los constructores de casas en los árboles de la empresa Casa na Árvore Brasil, cada uno de los encargos que reciben pueden significar una nueva historia que contar a sus familias. Para uno de sus empleados, la historia que le contaron a los suyos fue menos un relato con palabras y gestos, como la llegada de un nuevo miembro de su familia. Cuando el hombre llegó de regreso a su casa con un perrito color caramelo bajo el brazo, sus hijos dieron por hecho que papi había tenido un día especial en el trabajo. 

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Y así fue, porque el día que comenzó con el hombre moviendo tablas para construir una nueva casa en el árbol, terminó con él mismo lanzándose a las aguas de un estero para ayudar al cachorro que solo un par de horas después, estaría olisqueando los rincones de la que sería su nuevo hogar.

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El cachorro estaba atrapado al otro lado, de un estero, incapaz de cruzar por sí mismo. Viéndolo desde el lado seguro, el hombre se lanzó al agua, ayudado por una tabla larga y delgada, que más tarde usaría para el piso de la casa en el árbol. 

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El perrito se veía asustado, pero entendió que esta persona se acercaba con buenas intenciones.

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Dejándose tomar, el can fue conducido hacia el otro lado. La última imagen del video es su rescatista saludando a la cámara, dando la seguridad de que el rescate fue un éxito. Lo que no mostraba el video, era que un poco después de ese momento, la dicha continuaría.

El cachorro ahora se llama Caramelo y es el favorito de los hijos de su salvador. Nunca más ha tenido que luchar por su vida, ya que está demasiado ocupado jugando con los chicos y recibiendo amor. 

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