Por Luis Aranguren
11 abril, 2019

Es un claro ejemplo de cómo el apoyo de un ser querido nos ayuda ante situaciones adversas. Una historia realmente conmovedora. 🐕

Las unidades K9 son de suma importancia, pues estos perros con agudos sentidos tienen la capacidad de encontrar bombas, drogas e inclusive personas extraviadas con tan solo un pequeño rastro. Desde pequeños su vida es guiada al servicio, pues están en constante entrenamiento para ser siempre la mejor unidad.

Las misiones casi siempre terminan bien, pero cuando se trata de personas es un poco más difícil pues las decisiones individuales de cada uno hacen que la búsqueda pueda durar más de lo estimado y en ocasiones no se resuelven.

Durante la cobertura de una pareja de ancianos desaparecida, el reportero Patrick Sjöö pudo conocer esta increíble historia.

Aunque esta no fue la historia publicada en los medios, apenas vio el momento y entendiendo la situación no pudo evitar captarla para la eternidad. En su blog el periodista subió una imagen que tomó en noviembre de 2009 en Börtnan, en la que observó la relación que existía entre Hanto y su cuidador Anders Norrén.

Patrick Sjöö

Patrick aseguró que a pesar de haber sido uno de sus peores y más trágicos trabajos, le dio la oportunidad de captar esa impresionante ocasión.

En ese momento él trabajaba como reportero de la policía y se había notificado un aviso sobre una pareja de ancianos desaparecida, era invierno y el frío no tenía clemencia con ningún ser vivo, por lo que rápidamente fue con un equipo de búsqueda a resolver la situación.

Al llegar al lugar del suceso, se percataron que el carro de los ancianos estaba vacío, por lo que el oficial Anders Norrén activó a su compañero de cuatro patas, Hanto, para iniciar la búsqueda.

Horas pasaban y nada ocurría, hasta que finalmente Hanto encontró a la pareja, que se encontraban una milla lejos de su auto, cubiertos de nieve y totalmente congelados. Ambos oficiales estaban tristes y sabían que necesitaban el apoyo del otro, y fue ahí cuando regresaron que Sjöö pudo obtener esta imagen.

“Cuando Hanto y Norén regresaron al auto, se dieron un abrazo y logré una foto. Esa foto nunca llegó al periódico, pero la puse en mi blog. Desde entonces he recibido varias llamadas sobre la imagen y obtuve buenas críticas “.

-Patrick Sjöö

Aunque no tenga un final muy feliz, esta historia nos enseña cómo el amor de quienes siempre tenemos cerca nos sirve para seguir adelante y ser mejor en cada aspecto de nuestras vidas personales y laborales. Hanto y Norén son la prueba de eso.

 

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