Por Lucas Rodríguez
19 julio, 2021

Al pasar tantos días solo en el exterior, Benito sufrió problemas en el estómago. Sus rescatistas se encargaron de sanarlo, así como de conectarlo con sus nuevos dueños. Ahora se llama Rubio y puede darle amor a una nueva familia.

Hace un par de semanas les contamos sobre la emocionante historia de un cachorro de Paraguay, que hizo noticia por esa clase de lealtad que solo los cachorros saben demostrar. Al enterarse que su dueña había tenido que ser hospitalizada con COVID-19 en un centro de tratamiento cercano, Benito, como luego supimos que se llamaba el perro, fue con ella

Pero esto no fue todo: el cachorro se instaló fuera del hospital, aguardando día y noche, con lluvia o con sol, a la salida de su dueña.

Facebook: Marcando Huellas

Lo triste de la noticia, fue que si alguien no hubiera intervenido, Benito habría esperado por toda la eternidad. Esto debido a que su dueña no pudo vencer a esta maliciosa enfermedad respiratoria, costándole la vida y dejando huérfano a Benito. 

Facebook: Marcando Huellas

Dado que estaban ocupados tratando a los enfermos de la pandemia, los encargados del hospital solo podían darle un poco de atención al perrito. Algunos restos de comida y uno que otro plato de agua llegaron a su lado durante su vigilia, pero de a poco la salud de Benito comenzó también a empeorar. 

Facebook: Marcando Huellas

Así fue como finalmente tuvo que intervenir un grupo de rescatistas. Marcando Huellas contó por Facebook como tuvieron que ir al lado de Benito y llevárselo con ellos casi por la fuerza. Así de fuerte era el vínculo que el cachorro sentía hacia esa dueña que ya había dejado su lado hace un par de días. 

Facebook: Marcando Huellas

Al llegar con él al centro de tratamiento, los veterinarios lo revisaron, encontrando que tenía problemas estomacales. Estos se estaban traduciendo en toses y vómitos sanguinolentos.

Facebook: Marcando Huellas

Luego de recibir el tratamiento que necesitaba, y pasar un par de días bajo vigilancia, Benito se recuperó de sus problemas. Ahora faltaba la otra parte del asunto: encontrarle una familia que estuviera dispuesta a darle un segundo hogar. Primero se intentó contactar a su familia anterior, pero estos no tuvieron ningún interés en recuperar a Benito. 

Facebook: Marcando Huellas

Pero con una historia como la suya, no había manera que alguien no lo quisiera.

Facebook: Marcando Huellas

Fue así como una nueva familia decidió adoptarlo. Cambiándole el nombre a Rubio, ahora el cachorro duerme sobre sillones y la única espera que lleva a cabo, es que sus dueños se desocupen durante un momento y le dediquen un poco de tiempo. 

Con el ❤️ feliz hoy podemos decir misión cumplida! Benito adoptado! Recibirá todo el amor y cuidados con una excelente familia! #BenitoDeTodos #MarcaTuhuella

Posted by Marcando Huellas on Wednesday, January 20, 2021

Su emocionante historia pasó por momentos muy bajos y oscuros, pero hoy se levantó. Benito, o Rubio, vuelve a ser un cachorro feliz. 

 

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