Por Lucas Rodríguez
22 febrero, 2021

Nadie sabe cómo lo hizo el cachorro para entrar en un lugar así de estrecho. Lo que sí entienden fue el motivo: el terrible daño auditivo que sufren los perritos con los fuegos.

A medida que comenzamos este nuevo milenio, pareciera que las cosas que arrastramos del pasado, que parecen condenadas a no seguir existiendo, muchas tienen que ver con celebraciones innecesarias o ceremonias exageradas. Muchos de los ritos y costumbres de algunos países, tienen de por medio un nivel no menor de descontrol y desconsideración hacia el ambiente que nos rodea. 

Douyin: XSW224600

Algunas de ellas también tienen que ver con el maltrato de los animales, sea esto directamente, como en las corridas de toros, o indirectamente, como con el terrible daño que los fuegos artificiales causan a las aves y mascotas.

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Si vives con un perrito, probablemente te has fijado cómo se vuelven locos cuando llegan las celebraciones de año nuevo. No es por una cosa de las luces, sino que debido al oído muy sensible que tienen los cachorros, sienten todos los ruidos muchísimo más fuerte que las personas. Es por esto que la explosión de un cohete que ya nos parece fuerte a nosotros, es un infierno para un perrito. 

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Un cachorro en China sufrió tanto por esto en una reciente celebración local, que en su búsqueda de un refugio, terminó por meterse en grandes problemas.

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Vecinos llamaron a las autoridades para alertar del llanto del cachorro, al que encontrar oculto dentro de la pared de una casa abandonado. Nadie entendía muy bien cómo lo hizo para entrar ahí: es un animal pequeño, pero el espacio es en exceso estrecho. 

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Lo que sí entienden, es su motivación: huir del pánico que le causaban los estruendos de los fuegos.

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Efectivas de la policía local llegaron armados de un martillo, que usaron para demoler parte de la pared. De a poco, el perrito fue asomando su cabeza. Lo triste es que aun se veía asustado. Estaba claro que no iba a seguir si es que los fuegos seguían rugiendo a la distancia. 

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Liberado, el perrito regresó a su vida normal. Lo que nosotros debemos preguntarnos, es hasta cuándo seguiremos haciendo pasar a nuestras mascotas por esta tortura. Si los queremos tanto, quizás es hora de dejar de lado una tradición que de lo más bien puede ser reemplazada por alguna otra celebración más silenciosa. 

Los fuegos artificiales no solo son brutalmente dañinos para los oídos de los cachorros, sino que también emiten una cantidad de gases tóxicos al ambiente, que no tienen ningún sentido con las medidas de mitigación ecológica que se están tomando en otras áreas. Es hora de ponerles un fin. 

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