Por Lucas Rodríguez
16 octubre, 2020

Tulsa, la perrita que acompañaba a Sydnee Geril en su enfermedad, insistía con estar a su lado en todo momento. Con un poco de investigación, lograron que la acompañara incluso en sus quimioterapias.

El compromiso que los perros hicieron con nosotros hace ya un par de cientos de años, es que a cambio de comida y seguridad, ellos estarían a nuestro lado en todo momento. Así fue como nació una amistad que solo parece ir perdurando más y más con los años, y que además, se va adaptando al mundo cambiante y las nuevas tecnologías. Puede que los smartphones y la capacidad de sacar fotografías a lo que sea y enviarnos mensajes instantáneos nos absorban, pero como cualquier otra persona que ha usado redes sociales, debes saber que una gran cantidad de estas fotos son de mascotas.

Particularmente cuando hablamos de los perros de servicio, término ocupado para los caninos que se asignan a las personas que necesitan de cierta ayuda en sus vidas, es una clase de fidelidad y dedicación al trabajo que ni siquiera el más esforzado de los trabajadores podría emular. El caso de Tulsa, una perrita pastora alemán que se dedica a estas tareas, llevó esto a un nuevo nivel. 

@servicedogtulsa

Tulsa es la encargada de darle una mano a Sydnee Geril, una chica que lleva ya un par de años luchando contra un tipo agresivo de cáncer.

Sydnee ha tenido que asistir a toda clase de tratamientos, todo con el fin de buscar expulsar esta maliciosa infección de su cuerpo. Tulsa estaba a su lado en todo momento, llegando incluso al punto de armar un escándalo la primera vez que no la dejaron estar presente para las sesiones de quimioterapia a las que sometieron a su dueña. 

@servicedogtulsa

Dado que son onda de radiación, la quimioterapia se realiza con trajes especiales. Aun así resulta en algo muy dañino para la piel y la salud de la persona: después de todo, es un ataque para tratar de eliminar el cáncer. Tulsa quería estar ahí, al punto de que llevó a que quienes investigan estas cosas dieran con la solución. 

@servicedogtulsa

Vistiendo un traje especial hecho a la medida para ella, Tulsa pudo estar al lado de su dueño incluso en esos complicados momentos en que lidiaba con la radiación. Su dueño se lo agradeció muchísimo: todos quienes han pasado por esa experiencia dicen que la quimioterapia no solo es una experiencia muy intensa, sino que puede ser muy desoladora. Tener a una querida perrita al lado, de seguro que ayuda mucho a hacerla más llevadera. 

 

Puede interesarte