Por Constanza Suárez
3 diciembre, 2018

Cuando operaron a Ruuxa, Raina estuvo a su lado todo el tiempo. No se abandonan.

Cuando la madre del guepardo Ruuxa lo abandonó, en el zoológico San Diego Safari Park decidieron buscar un amigo para que lo acompañara, ya que ni siquiera tenía hermanos. Entonces le presentaron a un cachorro de 8 semanas llamado Raina. Conectaron de inmediato, no se querían soltar y jugaron hasta quedar exhaustos.

Eso fue hace cuatro años, cuando ambos animalitos eran tan solo unos bebés. Pero su historia no se detuvo ahí. Dieron vida a la frase “amigos para siempre”. Literalmente.

San Diego Zoo Safari Park

Pasó el tiempo y en el zoológico se dieron cuenta de que las patas delanteras de Ruuxa no se estaban desarrollando correctamente. Había nacido con una anomalía de crecimiento llamada condrodisplasia. Las piernas de Ruuxa no crecían rectas, crecían en forma de arco.

Los encargados temían que Ruuxa no pudiese correr nunca. A penas detectaron el problema, los veterinarios del zoológico realizaron una cirugía correctiva. Raina nunca dejó a su amigo solo, ni durante la operación ni la recuperación. Lo acompañó y le dio todo su amor.

San Diego Zoo Safari Park

El cariño de Raina fue fundamental, porque Ruuxa se recuperó completamente. De hecho, comenzó a competir en una corrida de chitas. ¡No existen los límites! Menos para su amistad.

San Diego Zoo Safari Park

Dos años más tarde, volvieron a dar noticias sobre la pareja y ¡parecen más hermanos que amigos! Están gigantes, pero aún así disfrutan con jugar juntos y darse amor. Se ven y no se sueltan. Serán compañeros de por vida.

San Diego Zoo Safari Park

En serio son mi pareja favorita:

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Miralos:

¿Quién les dio permiso para ser tan adorables?

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