Por Cristofer García
12 julio, 2021

Ahora que se retoman las libertades, los albergues en California, Estados Unidos, presencian un importante incremento del retorno de los canes adoptados. “En el mundo del rescate, lo vimos venir”, dijo Chloe Esperiquett, del Wags and Walks.

Cuando el COVID-19 fue declarado una pandemia, en marzo de 2020, gran parte de los países del mundo tomaron al decisión de decretar cuarentenas estrictas, para detener los contagios. Esto llevó a que muchos pasaran la mayor parte del tiempo en casa y encontrando la forma de hacer más llevadero este encierro.

Se hizo común que personas que buscaban compañía en estos momentos difíciles decidieran añadir una mascota a su familia, lo cual incrementó drásticamente las adopciones de animales durante esta crisis sanitaria. Pero lo que en ese momento era una buena noticia para los refugios, ahora es una situación lamentable.

Reuters (foto referencial)

Mientras el mundo actual avanza hacia el desconfinamiento y se retoman las libertades, gracias la vacunación masiva, los albergues que habían dado una gran cantidad de perros en adopción durante el encierro los están recibiendo de regreso.

Así ocurre en el refugio Wags and Walks en Los Ángeles, California. Lo que ayer parecía un hito en cuanto al bienestar de los perros sin hogar, hoy es un triste momento para esos peludos que no pueden continuar vivir con sus dueños, por falta dinero o tiempo.

Wags and Walks

“En el mundo del rescate, lo vimos venir. Recibimos antes de la pandemia de 5 a 10 consultas por mes de personas que ya no podían cuidar de sus perros. Eso es como el doble desde los últimos meses“, comentó Chloe Esperiquette, coordinadora de desarrollo de este centro de adopción, en conversación con Reuters.

Wags and Walks

“Cada año en los Estados Unidos, 1.5 millones de animales de refugio son sacrificados (de los cuales 670.000 son perros). En Wags salvamos aproximadamente 1.000 perros al año. Definitivamente no es suficiente“, añadió.

La devolución de los canes a los refugios ocurre por varios factores. Aquellos que han retornado a sus puestos de trabajo no pueden cuidando de un can, además, otras personas han sufrido una reducción en sus ingresos, según Allison Cardona, subdirectora de Cuidado y Control de Animales del Condado de Los Ángeles.

Wags and Walks

Los activistas deben lidiar ahora con una mayor cantidad de perros en sus albergues, porque no son solo los canes regresados sino también aquellos que rescatan de las calles. Aunque hacen un enorme esfuerzo por encontrarles un nuevo hogar.

Reuters (foto referencial)

Los defensores de los derechos animales recomiendan que, aquellos que no pueden seguir cuidando de un perro, lo den pronto en adopción antes de llevarlo al refugio, para que así alguien pueda pasar por él en vez de vivir nuevamente en un albergue.

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