Por Constanza Suárez
29 enero, 2019

Estos animales han pasado la vida en una región que todavía lucha por las consecuencias del peor desastre nuclear de Europa. Pero familias de Estados Unidos y Canadá están listos para darles el amor y cuidado que merecen.

Cerca de 300 perros callejeros deambulan en la zona detrás de la planta de Chernobyl. Si bien viven entre los alces, linces, liebres y lobos -que también han encontrado un hogar aquí- la verdad es que los perros son nativos. Los otros animales llegaron buscando una oportunidad de sobrevivir.

Después del desastre de Chernobyl en 1986, Pripyat y las aldeas vecinas fueron abandonadas, y los residentes no pudieron llevar con ellos a sus mascotas a un lugar seguro.

Chernobyl Prayer, un libro que cuenta devastadora historia de la época, habla de “perros que aúllan, que intentan subirse a los autobuses. Mestizos, alsacianos. Los soldados los estaban empujando de nuevo, dándoles patadas. Corrieron tras los autobuses durante mucho tiempo “.

A los dueños no les quedaba mucha opción. Por lo que decidieron, con el corazón roto, poner notas en sus puertas esperando algo imposible, pero era lo único que les quedaba. Escribieron: “No maten a nuestros perros”.

La piedad fue un deseo iluso. Escuadrones enteros dispararon a los animales. Algunos lograron sobrevivir y sus descendientes son los que actualmente habitan en la zona.

Solo East

La vida para esos perros no ha sido fácil, además de soportar el duro invierno ucraniano, sin un hogar, viven con niveles extremadamente altos de radiación en su pelaje y por lo mismo, su esperanza de vida es bastante corta. Casi ninguno sobrepasa los seis años.

Dentro de la cruel realidad, hay una luz de esperanza. Los perros que viven cerca de los puestos de control de la zona tienen pequeñas chozas hechas por los guardias, y algunos son lo suficientemente sabios para congregarse cerca del café local, después de haber aprendido que una presencia humana es igual a comida.

Chernobyl Exclusion Zone Authority

Mientras que los perros obtienen algo de comida y juego de los visitantes, sus necesidades de salud son cubiertas por Clean Futures Fund, una organización sin fines de lucro de Estados Unidos que desde septiembre de 2017 ayuda a las comunidades afectadas por accidentes industriales, que ha establecido tres clínicas veterinarias en el área, incluida una en el interior. La planta de Chernobyl. Las clínicas tratan emergencias y emiten vacunas contra la rabia, el parvovirus, el moquillo y la hepatitis.

Y en mayo de 2018 comenzaron un proyecto mucho más ambicioso e importante: encontrar hogares para los cachorros de Chernobyl.

La Agencia Estatal de Ucrania sobre Gestión de la Zona de Exclusión anunció que 12 perros habían sido rescatados de la zona con la esperanza de que pudieran ser enviados a los Estados Unidos para su adopción.

Society for the Prevention of Cruelty to Animals International

A mediados del años pasado, la Sociedad para la Prevención de la Crueldad a los Animales Internacional informó que los primeros perros rescatados de esta comunidad estaban disponibles para su adopción, según consignó la revista People.

Los cachorros en cuestión tenían menos de un año de edad y estaban en proceso de descontaminación, socialización y enseñanza de comandos básicos. Se esperaba que estuvieran listos para ir a hogares permanentes en Ucrania y América del Norte en julio.

De hecho, a la fecha ya algunos perritos han sido adoptados. Como Persik, que una familia de California, Estados Unidos lo llevó a su hogar justo el día de Navidad para darle amor por siempre.

Daniel Kim

El objetivo final es encontrar hogares para 200 perros, pero la expectativa es que será un proceso continuo que llevará hasta 18 meses.

Puede interesarte