Por Lucas Rodríguez
5 julio, 2019

Por suerte para el gatito, a este pitbull no le importa la rivalidad entre perros y gatos.

La historia siempre ha sido la siguiente: perros y gatos son enemigos mortales. Esta es una verdad tan común, que incluso Cazafantasmas la usó como una analogía para hablar del caos y el fin del mundo. La mayoría de los perros muestran los dientes y corren a enfrentarlos apenas ven o huelen a un gato en el perímetro donde se encuentran (el probablemente gato se subirá a un árbol y dormirá una siesta, así son ellos). Son muy pocos los perros que de verdad tienen un lugar en su corazón para un gatito. 

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Pero algo de esa información se perdió en el viaje hacia el corazón de un pitbull en particular. Llamado Jack, este poderoso espécimen de la raza canina es capaz de enfrentarse a lo que sea y salir prácticamente ileso. Pero no vayas a decir algo sobre Kitty, porque puede que no salgas vivo de esa mala decisión. 

Youtube: Michele L

La fidelidad de estos dos animales es tal, que incluso están dispuestos a dar la vida uno por el otro (o al menos el perro, los gatos siempre serán gatos). Esto quedó probado cuando Kitty estaba paseando con calma por el patio de su casa, teniendo un día tranquilo y dulce, sin darse cuenta que dos coyotes lo estaban tratando de rodear, según consignó Fox 13 News. 

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Para cuando Kitty se dio cuenta que estaba en peligro, ya no tenía una opción de escapar o luchar. Si hubiera estado con un solo coyote, podría haber tenido una oportunidad: los gatos son mucho más capaces de defenderse por sí mismos de lo que uno podría creer o parecen, con sus orejitas y ojitos grandes. Pero contra dos coyotes, nadie tiene una oportunidad. 

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Por suerte para él, Jack no iba a permitir que le pasara algo a su amigo. Corriendo fuera de la casa, se enfrentó a los malvados coyotes.

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Jack llegó en el momento preciso: los coyotes tenían a Kitty tomado del cuello, poniendo al pobre gato en un riesgo vital enorme. Mientras ocurría esto, el otro coyote, solo para humillar al pobre felino. le mordía la cola. Pero ninguno de ellos tenía lo necesario para defenderse de un pitbull enojado porque estaban amenazando a su mejor amigo. 

En los ojos del pitbull, no importaba que los coyotes fueran una especie mucho más cercana a los perros que un gato. Pero para él había algo más importante en juego: la amistad.

Youtube: Michele L

Los coyotes terminaron por huir de la escena. Kitty no recibió heridas graves, mientras que a Jack ni siquiera lo tocaron: no había manera de que un par de coyotes cobardes tuvieran algo que hacer contra un pitbull con el corazón en el lugar correcto. 

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