Por Leonardo Granadillo
3 septiembre, 2019

Mientras sus dueños las confrontaban, ellas querían cuidarse entre sí con las fuerzas que les quedaban. La única «raza peligrosa», es el ser humano que las usa para lucrarse y las abandona cuando les dejan de ser útiles.

Cuando escuchamos de «peleas de perros callejeras» muchas veces simplemente nos vienen a la mente animales rabiosos, considerados de «razas peligrosas» que se confrontan hasta casi matar a su oponente, no obstante, la cosa no es exactamente como parece.

Ejemplo de ello lo que ocurrió en Filadelfia (Estados Unidos), lugar donde fueron encontradas dos perras raza pitbull gravemente heridas y abandonadas por supuesto. Todo indicaba que si no estaban muertas, estaban muy cerca de partir.

Justice Rescue

El oficial Russ «Wolf» Harper cofundador de Justice Rescue se apersonó en el lugar para asistir a los canes. Harper es un hombre alto, fornido, con tatuajes, barba y cabeza rapada; pero cuando le toca acercarse a los perros necesitados, pone una voz femenina de niña de 10 años. 

«Me puse de rodillas y las llamé con mi voz femenina de 10 años. Una de ellas se me acerca con la cola meneando pero con los ojos cerrados, como si pensara que podría ser golpeada. Cada vez que alguien intentaba acercarse, Layla (como fue llamada) intentaba cubrir a su compañera… Era casi como si estuviera dispuesta a recibir la paliza por su amiga»

Russ “Wolf” Harper a The Dodo

Justice Rescue

Una vez que logró acercarse el oficial puso su chaleco policial sobre ellas para darle calor, después los levantó y las llevó al veterinario. Ambas estaban demacradas y llenas de cicatrices, a pesar del buen trabajo de Harper, quizá podían ser sacrificadas.

“Ambas tenían heridas frescas de mordedura… Con sólo dos años de edad, y sólo han conocido el abuso, sólo han conocido la lucha”.

Russ “Wolf” Harper a The Dodo

Justice Rescue

La otra perrita, Gracie, estaba muriendo según el oficial, el veterinario tuvo que darle algunos líquidos para recuperarla y contra todo pronóstico, comenzó a recobrar . Gracie y Layla en medio de la desconfianza que le tenían al ser humano fueron aprendiendo a interactuar y seguramente pronto tendrán una nueva familia, eso sí, nunca siendo agresivas ni guardando rencor. Días después, el oficial volvió a ver como evolucionaban las chicas:

“Gracie me vio y de hecho se levantó. Ella empezó a comer de mi mano, se acordó de mí… Ella quería seguirme alrededor. Me senté y se sentó en mi regazo”.

Russ “Wolf” Harper a The Dodo

Justice Rescue

La experiencia de Russ con su fundación Justice Rescue fue clave para saber manejar la situación, puesto que los policías no suelen estar tan bien capacitados para lidiar con este tipo de situaciones. Si deseas ayudar a Russ Harper con sus labores, puedes donar aquí.

La mejor moraleja es lo que nos enseñaron estos animales que suelen ser calificados como ‘agresivos’, protegiéndose el uno al otro a pesar de que los ponían a combatir por dinero.

 

Puede interesarte