Por Monserrat Fuentes
29 octubre, 2018

Flora tenía un raro cáncer al corazón que es imposible de operar.

Sería genial que los perros vivieran para siempre, así no tendríamos que despedirnos de nuestros amados compañeros nunca en la vida, pero lamentablemente esa utopía está muy lejos de la realidad. Los perritos no están para nosotros toda la vida, pero nosotros sí estamos con ellos durante toda su existencia, por eso para nosotros pueden ser una mascota más, pero para ellos somos su todo.

El lazo que se crea entre un humano y su perro es muy fuerte, casi como si se tratara de un padre o madre y su hijo, o de un mejor amigo, por eso la separación es muy dolorosa.

MrMoviemanoo7/Youtube

Un policía mexicano vivió uno de los momento más difíciles y al mismo tiempo más reconfortantes de su vida cuando tuvo que dejar partir a su compañera, una policía pastor alemán retirada de servicio.

Flora, como se llama la perrita, fue diagnosticada con un raro tipo de cáncer al corazón, enfermedad muy dolorosa y sin posibilidad de recibir una cirugía.

Después de ver a su perra sufrir y vivir con un intenso dolor, tomó la decisión de dejar que su compañera de aventuras descansara para siempre.

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Mientras están en la sala del veterinario es como si Flora supiera lo que estaba a punto de suceder, ella y su dueño juegan un momento a las “mordidas”, recordando su servicio como perro policial. Luego, recibe la inyección y poco a poco se desvanece mientras su dueño la besa.

El hombre rompe en llanto, pero sabe muy bien que “todos los perritos se van al cielo” y que su amada Flora podrá descansar de su dolor.

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Mira aquí la desgarradora despedida.

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