Por Felipe Costa
1 abril, 2021

Los aguara guazú (o lobos de crin) son fantásticos animales considerados en peligro de extinción e inofensivos para el ser humano. Daniel Ojeda tuvo la suerte de encontrárselos, se le acercaron y se dejaron acariciar con total confianza.

Preservar la flora y fauna de las especies en extinción, puede ser para muchos un trabajo considerado como relajado, pues rodearse campos y naturaleza pareciera ser mejor que la ciudad. Sin embargo, esto requiere de un esfuerzo increíble, que por suerte llega a ser bien recompensado, no por el dinero ni por los horarios, sino por las maravillas que uno se puede encontrar, tal como Daniel Ojeda, un patrullero que se llevó la sorpresa de su vida cuando vio a tres animales silvestres que pese a verse amenazados por el humano, son muy nobles.

Daniel Ojeda

Quizás jamás se lo imaginó, pero está claro que aquel día le cambió la vida. Daniel, quien pertenece a la Policía de la Provincia de Santa Fe, en la sección ecológica, patrullaba por los bosques cuando a lo lejos divisó unos enormes lobos pelirrojos que resaltaban entre el follaje. Al acercarse se dio cuenta de que eran tres maravillosos aguara guazú, una especie mamífera en la lista roja, considerada en grave peligro.

Los aguara guazú son extremadamente inofensivos para el ser humano, algo que pareciera ser bueno, pero que en realidad, aquella confianza les ha costado ser, por décadas, víctimas de la caza ilegal.

Daniel Ojeda

Estos animales habitan generalmente en humedales y bosques en los territorios de Brasil, Bolivia, Argentina, Uruguay y Paraguay, aunque cada vez en menor medida. Han habido épocas en que se han considerado extintos de ciertos países, pero con el tiempo son vueltos a ver de manera esporádica.

También llamados lobos de crin, son fácilmente identificables por su pelaje rojo y su estatura, pudiendo superar el metro de alto y superar el metro de longitud. Se alimentan de animales menores, por lo que son prácticamente inofensivos para el humano e incluso para el ganado.

Patrick Fisher

Como se puede observar, Ojeda en esta oportunidad no solo pudo verlos de cerca, sino que también acariciarlos y revolcarse con ellos como si fuesen sus mascotas de toda la vida.

Daniel Ojeda

“Tener la posibilidad de interactuar con tres ejemplares de esta manera es impagable , me sentí feliz, un momento único que me regaló esta profesión, esta vida”.

–Daniel Ojeda en Facebook

Su encuentro fue capturado en increíbles fotografías que compartió el mismo agente en sus redes sociales, causando el furor de miles de personas maravilladas por la asombrosa escena. “Que belleza verlos así, en su hábitat, sanos y felices, no tiene precio”, comentaba una de las usuarias de internet.

Daniel Ojeda

Aunque la caza mantuvo a este animal en un gran riesgo, la pérdida del hábitat es actualmente la mayor amenaza para el aguara guazú. Poco a poco los humedales se van secando y los bosques van siendo deforestados. Depende de las medidas que tomen los países, que su bienestar perdure y que los encuentros como el de Daniel sigan ocurriendo.

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