Por Catalina Maldonado
29 enero, 2021

Tras vivir por años amenazadas debido a las caza indiscriminada, hoy las ballenas de diferentes especies viven un nuevo apogeo en zonas como la Antártica luego de que más de 3.000 de ellas murieran producto de la acción humana.

La caza furtiva y el calentamiento global han sido los principales factores que han amenazado a cientos de especies en el mundo, donde muchas de ellas no solo han estado al borde de la extinción, si no que algunas realmente han desaparecido de la faz de la tierra producto del mal accionar que los humanos hemos tenido en su cuidado y en el respeto a sus espacios.

Sin embargo, las ballenas están demostrando la fuerza de su especie pues, luego de 40 años sin ser vistas en los polos del mundo, hoy por fin han regresado a este espacio que les corresponde y vuelven a vivir en su hábitat natural.

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Debido a su historia de hostil matanzas que persigue a las ballenas polares durante décadas, y por qué no decir siglos, donde, por ejemplo, solo en la Antártida durante 70 años se terminó con la vida de 1 millón 300 mil ballenas producto del acción humana. 

Hoy con la prohibición de la caza comercial de estos gigantes marinos, por primera vez están regresando a su espacio en el Océano Austral y demostrando que pese a los malos años que vivieron como especie, ahora podrían vivir en paz.

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Actualmente se acumula un total de 41 ejemplares en las inmediaciones de la isla subantártica de Georgia del Surel mayor número de ballenas azules que se ha visto en el lugar en los últimos nueve años. Además, es el mismo sitio que vio morir cerca de 3 mil ejemplares por culpa de la caza.

Entre las razones por las que las ballenas vuelven a estos sectores, en primer lugar, es por el considerable aumento krill en la zona. Los científicos que estudian este fenómeno indican que la recuperación de este plancton podría ser una de las grandes causas del retorno de la especie.

John Dickens/ BAS

Pero no solo es el caso de la ballena azul, pues también las ballenas jorobadas están haciendo lo suyo en el oeste de la Península Antártica. Actualmente están alcanzando el mismo número de ejemplares que existían antes de que la caza fuese una práctica industrial.

Si bien algunas comunidades indígenas aún siguen practicando la caza para consumo personal, la prohibición de la matanza comercial en 1984 favoreció el escenario para que hoy las especies vuelvan a estos espacios.

EFE

¿Cuál sería su amenaza más cercana? Por el momento, lo que más preocupa a los científicos es el calentamiento global y sus consecuencias en los polos del mundo. Con el aumento de las temperaturas de las aguas, afecta las fuentes de alimento de las ballenas y por tanto a la misma especie.

Por otro lado, la contaminación auditiva también es un problema a considerar pues impacta gravemente a su bienestar, todo debido al fuerte ruido que producen las embarcaciones y que interfieren en la intercomunicación de estas ballenas.

Esperamos que este problema pueda frenarse y por fin las ballenas puedan disfrutar del espacio que siempre les perteneció. 

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