Por Cristofer García
17 agosto, 2021

Un grupo de 14 reclusos del Centro de Resocialización de Sorriso levantaron esta casa de madera, la cual ya tiene su dos primeras residentes: Belinha y Chupeta, caninas rescatadas en 2015 y 2016.

En un centro de detención en la localidad de Sorriso, en el estado brasileño de Mato Grosso, tuvieron una ingeniosa idea para invertir de forma productiva el tiempo que pasan los reclusos ahí dentro. Se trata de una iniciativa de reinserción social, la cual trajo beneficios a un grupo de perritos rescatados.

Esto ocurre en el Centro de Resocialización de Sorriso, donde los detenidos construyeron una casa de madera para albergar a perros rescatados por agentes de la Policía Federal de Carreteras, según reseñó G1.

Centro de Resocialización de Sorriso

Esto daría una mejor bienvenida a los peludos que son sacados de las calles y que ahora tendrán un mejor lugar para vivir. Esta primera casa fue hecha a mano por 14 presos, como parte de una planificación de Policía Federal de Carreteras. Esta construcción acogerá a Belinha y Chupeta, dos perritas rescatadas que actualmente viven en una de las sedes policiales.

Centro de Resocialización de Sorriso

Chupeta está con nosotros desde 2016 y Belinha desde 2015. Ahí va media década de amistad y compañerismo. Todos los policías dan su parte para cuidar a los animales. Nosotros no las elegimos, ellas nos eligieron a nosotros”, expresó Leonardo Ramos, jefe de este cuerpo policial.

De hecho, no es solo darle un hogar a estos animales rescatados, sino que se trata de un proyecto completo, porque le dieron uso a una madera ilegal incautada por autoridades. Además, se parte del trabajo de carpintería que vienen haciendo los reclusos desde 2017.

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“Surgió la idea de adecuar el espacio del centro a un taller de carpintería, desde entonces hemos estado recibiendo una donación de madera para la capacitación y recuperación de personas reeducadas”, informó el director del Centro de Resocialización de Sorriso, Edilson de Castro.

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De acuerdo a G1, cada tres días trabajados en la carpintería es un día menos en la condena de cada reo.

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