Por Antonio Rosselot
6 mayo, 2020

Esta movida es parte del proceso de Harry y Meghan para desligarse por completo de la familia real británica: si bien Harry tiene tradición de caza y ha viajado por el mundo para hacerlo, Meghan está en contra de la sangrienta práctica y lo habría hecho entrar en razón al respecto.

Desde que comenzó a salir con Meghan Markle, el príncipe Harry de Gran Bretaña demostró haber madurado y cambiado para bien, lo que se ratificó con su posterior boda con Markle, con el nacimiento de su hijo Archie y con la llamativa renuncia de Harry y Meghan a la familia real para vivir una vida independiente y más aislada de la opinión pública.

Sin embargo, todavía está despojándose de algunas de sus costumbres de sangre azul inglesa, y la que mencionaremos a continuación es una de las más relevantes hasta el minuto.

De acuerdo al portal The Sun, hace cinco meses un cazador anónimo compró dos armas de fuego marca Purdey, las que tenían un valor estimado de casi 62 mil dólares. El hombre estaba feliz con su compra, quería esos rifles, pero cuando se enteró de que habían pertenecido al mismísimo Harry de Sussex quedó helado.

AFP

En entrevista con Radio Times la semana pasada, la reconocida conservacionista de vida salvaje Jane Goodall habló sobre la afición de los hijos de Diana a la caza y las armas, señalando que Harry no habría vendido sus armas por iniciativa propia.

“Harry y William cazan y disparan. Pero creo que Harry se detendrá porque a Meghan no le gusta la caza”.

Jane Goodall a Radio Times

Harry aprendió a cazar siendo muy pequeño, con su hermano William como acompañante principal. En 2004, cuando estaba en su año sabático, el joven de entonces 19-20 años viajó a Argentina y mató a un búfalo de agua de una tonelada de peso. Además, fue a cazar jabalíes a España con William en 2014, lo que repitió en 2017 en Alemania, cuando le disparó a 15 jabalíes salvajes junto a un grupo de amigos. Para ese entonces, ya estaba comprometido con Meghan.

SIPA

Sin embargo, la moral de Meghan fue haciendo mella en la cabeza de Harry y, si bien su participación en las cacerías del Boxing Day ya eran casi míticas, decidió descartarse de las últimas sesiones de caza en Balmoral y Sandringham, dos de las enormes propiedades de la familia real. Después de este gesto, muchos comenzaron a dar por hecha la separación entre el Duque de Sussex y su familia.

Como mencionamos antes, esto es sólo parte de un proceso mucho más grande de la pareja para desligarse de la familia real británica: además de vender los rifles, Harry perdió todas sus condecoraciones y reconocimientos militares una vez que salió de la realeza. Reportes dicen que, últimamente, le ha comentado a sus amigos lo mucho que extraña el ejército.

PA

Sea como sea, la venta de los rifles es una buena señal. Siempre es positivo que un cazador deje de cazar y, aunque los rifles hayan sido comprados por otro cazador, el hecho de que la iniciativa haya sido de Harry la hace tomar más importancia. ¡Meghan, has hecho bien tu trabajo!

Puede interesarte