Por Antonio Rosselot
25 enero, 2021

El Concejo de Bogotá aprobó un proyecto que, además de esta prohibición, también regula y restringe el comercio de aves ornamentales en la ciudad, entre otros. Serán 71 los establecimientos que tendrán que encontrar nuevos horizontes económicos con esta nueva medida.

Una muy buena noticia nos llega desde Bogotá (Colombia), donde el Concejo local resolvió a favor de una medida que busca proteger la integridad y dignidad de los animales domésticos.

El nuevo proyecto aprobado por el organismo local prohíbe la compra y venta de animales vivos en los mercados locales, además de restringir el comercio de aves ornamentales en la capital colombiana. La iniciativa fue presentada por los concejales Andrea Padilla y Celio Nieves, teniendo el apoyo de varios sectores políticos del país.

IPES

Padilla celebró la aprobación del proyecto, que acabará con lo que ella considera como uno de los peores escenarios de maltrato animal en la capital. En las plazas de mercado es común encontrar peces, aves, perros, gatos, roedores e incluso cerdos y cabras, entre otros.

“La venta de animales en plazas de mercado es un fenómeno que no solo viola los principios más elementales del bienestar animal, por las condiciones inhumanas en las que son mantenidos animales de distintas especies, sino que pone en riesgo la salud de las personas por el fenómeno de contaminación cruzada. Además es bien sabido que se cometía el delito de comercio de animales silvestres”.

—Andrea Padilla, concejala de Bogotá e impulsora del proyecto, a El Espectador

José Vargas

Hoy en día existen 71 establecimientos que comercializan animales vivos en Bogotá, por lo que otro organismo estará dedicado a crear planes de reconversión económica para los dueños de estos locales, que quedarán sin trabajo con esta nueva medida.

Ahora, las alcaldías locales y el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Colombia tendrán la misión de fiscalizar los mercados y detectar cualquier tipo de actividad ilegal en ellos, lo que posiblemente suceda con la prohibición.

Sin embargo, el proyecto aún no entra en vigencia. Eso sólo sucederá seis meses después de que Claudia López, alcaldesa de Bogotá, sancione el acuerdo final.

IPBA

“Gracias a este proyecto ahora serán exigentes las condiciones en las que los animales podrán ser comercializados, pero esperamos que este negocio se desincentive y los comerciantes transiten hacia otras actividades económicas que sean seguras para ellos y no impliquen sufrimiento animal”.

—Andrea Padilla, concejala de Bogotá e impulsora del proyecto, a El Espectador

¡Bien por Bogotá!

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