Por Lucas Rodríguez
8 octubre, 2020

El pequeño aun no estaba en edad de separarse de su madre, lo que explica su mala suerte. Por suerte, los cuidadores tomaron la tarea de ser sus padres sustitutos.

Cuando alguien considera elegir la tarea de veterinario, lo que dan por sentado es que se dedicaran a darle remedios a gatos o sanarle la patita a perros que se hirieron jugando. Luego se enteran que también tienen que ayudar a parir a animales más grandes, así como decidir si un animal viejo o enfermo tendrá una vida digna por delante. Con todo eso, lo que menos se esperan es tener que salvar la vida de animales salvajes, de lo más capaces de herirlos con gravedad, incluso si se encuentran en sus años de más tierna infancia. 

Unsplash (imagen ilustrativa)

En una situación se encontraron los encargados de la Humane Society de San Diego, cuando uno de sus rescatistas llegó a uno de sus refugios con un animal que parecía un gato, pero tenía el tamaño de un perro. Se trataba de un puma cachorro, que venía malherido y apenas consciente.

El cachorro había sido encontrado al borde de una carretera. Quienes lo rescataron registraron que el pequeño tenía heridas, fracturas, contusiones y estaba con temblores. Sus señales de vida eran estables, pero si no recibía ayuda de inmediato, esa realidad podía cambiar en no demasiado tiempo. 

San Diego Humane Society

Los veterinarios se pusieron manos a la obra para tratar a este bello felino. En su análisis concluyeron que no tendría más de 14 semanas, una cantidad por mucho inferior a la edad en la que normalmente estos felinos se separan de su madre y comienzan sus vidas independientes. 

Además de esto, el cachorro había experimentado una notable pérdida de peso, encontrándose con un déficit que se notaba en lo delgado de su figura y la falta de energía con la que se transportaba. Sin ir más lejos, este era un pumita que ya había perdido las esperanzas de llegar a ver la vida como un adulto. 

San Diego Humane Society

Uno de los rescatistas detalló el buen progreso que ha estado haciendo el pequeño:

“Con cada día que pasa, se vuelve más activo y responde mejor a nuestros tratamientos, a pesar de que aun tiene muchos procedimientos médicos por superar. Aun está muy frágil, aunque estamos muy alegres de que su cuerpo ha respondido bien a nuestra ayuda, lo que nos indica que conseguirá recuperarse del todo”

–Christine Barton, directora de operaciones del campus Ramona de Humane Society–

San Diego Humane Society

Sin importar que se trate de un tierno poodle o un peligroso depredador como lo pueden ser los pumas, los veterinarios han hecho el juramento de ayudar a todos los animales.

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