Se maneja la teoría de que le presentó a su amigo Don Omar, y hasta ahí llegó la relación.

Dicen que a veces debemos esperar a la persona correcta, dejar pasar el tiempo y que llegará cuando tenga que llegar. A eso apeló Romeo, una rana en peligro de extinción que vive en Bolivia, donde abogan por su preservación.

El macho que llevaba unos 10 años soltero por fin conoció a una hembra, algunos dicen que se le vieron las ganas de inmediato, que ha podido manejar la situación con más cautela porque el que muestra el hambre no come, lo cierto es que tuvieron su primera cita.

GWC

“La primera cita entre Romeo, la última rana acuática de Sehuencas que se conocía, y Julieta, cuyo descubrimiento en la naturaleza fue noticia en todo el mundo este año, fue tan buena que los dos han estado viviendo juntos en el acuario de Romeo desde entonces”

Comunicado Global Wildlife Conservation

Ya sea porque no había otra rana más cercana de la misma especie o porque Julieta cayó en el esbelto seductor cuerpo de Romeo, la unión se consumó y ahora viven en el mismo hogar del Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny y la Global Wildlife Conservation (GWC). 

GWC

Sus dotes románticos no creemos que hayan sido la clave, pero no se cuestiona los medios sino el resultado en este caso, el cual fue positivo.

“Está luchando un poco para encontrar la posición correcta para el amplexo, la posición de apareamiento para las ranas, donde el macho abraza a la hembra y la sostiene hasta que pueda fertilizar sus huevos cuando ella los suelta en el agua”

Comunicado Global Wildlife Conservation 

GWC

Era de esperarse, tanto tiempo sin acción pobre Romeo, hace lo que puede. Lo que sí es todo un caballero, a veces no come gusanos por dejar a Julieta disfrutarlos.

Bien por Romeo y Julieta y bien por Bolivia, que trata de salvar a esta especie.

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