Por Romina Bevilacqua
2 noviembre, 2015

Apenas reconoció esas cuatro paredes, se deprimió.

Desde el momento en el que Lana nació debió sobrevivir en un ambiente hostil.

Era la más pequeña de la camada, y para alimentarse debía luchar con sus hermanos, todos más grandes que ella, por tomar un poco de leche. Eso, hasta que un día despertó en un lugar desconocido, bastante ruidoso y frío. Era una residencia canina.

Cuando Lana fue rescatada de una perrera con altas tasas de sacrificio en México, era tan pequeña que todo su cuerpo cabía en la mano de Dhalia Ayoub, una de las trabajadoras del refugio Mighty Mutt que la acogió. Era quizás demasiado pequeña para sobrevivir sin su madre. Y la pobre cachorra estaba aterrada.

“Lana estaba aterrada de todo”

–Dahlia Ayoub–

Hace poco la perrera había atrapado a la madre de Lana y sus 7 cachorros en las calles de Playa del Carmen, y una vez que tuvo a sus cachorros, estaba destinada a ser sacrificada, al igual que los pequeños. Fue entonces que Mighty Mutt rescató a sus cachorros, y un par de días después a la madre.

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Mighty Mutt

Pronto Lana, al igual que sus hermanos, formó parte de un programa de familias adoptivas temporales que la cuidaron mientras iba creciendo, hasta que le encontraran un hogar permanente. Ese día llegó cuando tenía 5 meses y medio

Finalmente Lana encontró una familia que quisiera adoptarla y estaba feliz, pero esa felicidad duraría poco.

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Mighty Mutt

Pese a que Lana no presentó ningún tipo de agresividad en todo el tiempo que estuvo en la residencia o en el programa de familias adoptivas temporales, un día mordió a su nueva madre. Sus cuidadores creen que pudo desencadenarse debido a su pasado –cuando era solo una cachorra y debía competir con sus hermanos para sobrevivir y alimentarse–.

“Mordió a la madre y ellos decidieron que como tenían niños en la casa la traerían de vuelta a la residencia canina”

–Dahlia Ayoub–

Apenas notó que estaba de regreso en la residencia, Lana se deprimió. Había perdido su oportunidad de tener una familia.

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Mighty Mutt

Por un día completo Lana permaneció inmóvil y completamente abstraída. Ni siquiera prestó atención a la persona que debía sacarla de paseo. No quería moverse.

Así que su gran amiga, Dhalia, decidió ir a visitarla. Apenas llegó le dijo: “Laaaaana ¿cómo estás?

Y como si a Lana le hubieran vuelto instantáneamente la esperanza y las ganas de vivir, se levantó y corrió hacia Dhalia para recibirla con muchos cariñosos lengüetazos. 

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Mighty Mutt

Ahora Lana está esperando que otra familia le de una nueva oportunidad, y ojalá que la encuentre pronto. 

 

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