Por Daniela Morano
8 agosto, 2019

Ahora juega con sus amigos y fue adoptada por una mujer que la ama más que a nada en el mundo ❤️.

La vida puede ser muy injusta, especialmente para los animales callejeros. Cuando tienen algún problema nadie se preocupa por ellos y los dejen morir como si sus vidas no valieran la pena. Menos mal Daffodil tuvo más suerte que muchos otros, en el sentido de que a pesar de no tener sus patitas delanteras, al menos llegó a un refugio a tiempo.

La pequeña chihuahua vivía en la calle sin ninguna ayuda. Nadie sabe porqué no tenía sus patas delanteras pero estaba claro que alguien la había abandonado a su suerte. Muchos pasaron por su lado pero sólo una persona se compadeció y tomó el tiempo de llevarla hasta SPCA, donde los veterinarios se hicieron cargo de ella.

SPCA
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Cuando recién llegó donde ellos, Daffodil intentaba con todas sus fuerzas pararse pero le era demasiado difícil, así que los veterinarios la envolvieron en yeso para tener un molde para sus futuras rueditas.

Le marcaron sus patas y luego midieron sus patas para dos semanas después darle una hermosa sorpresa.

SPCA
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Daffodil recibió sus rueditas, con las que puede correr y jugar como cualquier otro perro, aunque en un principio fue difícil.

SPCA

El día en que su nueva mamá llegó no podían estar más felices. La abrazó como nunca nadie la había abrazado y la llevó a casa, dispuesta a darle todo lo que necesite para ser feliz.

SPCA
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De vivir abandonada en una caja en la calle pasó a vivir bajo un techo rodeada de amor. Ojalá todos los perritos tuviesen tanta suerte.

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