Por Diego Aspillaga
29 julio, 2020

El ave estaba atrapada en un viejo pozo de un castillo abandonado que tenía mala ventilación y poca visibilidad. En vez de dejarla morir, el personal de rescate utilizó máscaras de oxígeno y cuerdas para llegar a ella y salvarla antes de que fuera demasiado tarde.

Para ser rescatista profesional hay que tener nervios de acero. 

Estas personas arriesgan sus vidas a diario para salvar vidas y son testigos de las situaciones más extremas, impactantes y desgarradoras que se puedan imaginar. 

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Colisiones de vehículos, caídas en la naturaleza y víctimas de violencia son sólo parte de las personas que estos héroes de la vida real ayudan cada vez que son convocados. Si bien el riesgo es alto en muchas ocasiones, el ayudar a los demás es una gran recompensa que hace que todo valga la pena. 

Y  su trabajo no sólo implica ayudar a los demás seres humanos. Muchas veces, estos valientes también se arriesgan para rescatar a animales que están en peligro, y no escatiman recursos ni esfuerzo para lograr su objetivo.

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Ejemplo perfecto de esto es el caso de un grupo de rescatistas del norte de Alemania que montaron una gran operación para salvar a un búho que había quedado atrapado en un pozo de 40 metros de profundidad ubicado en un castillo abandonado.

La policía de la ciudad de Bad Segeberg fue alertada el sábado por la tarde por un local que podía escuchar al pájaro ululando, según un comunicado emitido el lunes por el servicio de bomberos.

Los equipos de rescate utilizaron un foco para iluminar el pozo y pudieron ver al pájaro en el fondo, pero no pudieron atraerlo hacia una red. Lejos de rendirse y dejar al animal a su suerte, los rescatistas decidieron descender en el precario orificio para salvar la vida de este animal.

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El objetivo era claro pero no sería fácil de cumplir. Según publicó CNN, pruebas realizadas en el lugar mostraron que la calidad del aire era deficiente unos pocos metros dentro del pozo, por lo que bajaron una botella de oxígeno al pozo para ayudar a que la lechuza respirara.

Luego, un rescatador que usaba un aparato de respiración hizo un rappel por el pozo, empacó al animal joven en una bolsa y lo envió de vuelta por la cuerda antes de seguirlo.

La operación de rescate tomó 3.5 horas y desde entonces la lechuza ha sido entregada a un santuario local, donde será atendida hasta que pueda ser devuelta a la naturaleza.

CNN

«Nos gustaría agradecer a todos los involucrados por la muy buena cooperación», dijo el servicio de bomberos en el comunicado.

Si bien estas personas suelen arriesgar sus vidas para salvar a otros seres humanos, también valoran las vidas de los animales y están dispuestos a hacer lo que sea para ayudarlos.

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