Por Leonardo Granadillo
19 marzo, 2020

Pese a su peso, se apegó a sus ganas de vivir y resistió hasta que la ayuda llegó. Entre lugareños y rescatistas completaron la hazaña. Hoy en día, disfruta el cariño que recibe en un refugio.

Hace par de años, el huracán Florence afectó duramente a Carolina del Norte (Estados Unidos), una crisis que fue recordada por el impacto que tuvo en los seres humanos. Algunas muertes, pérdidas económicas importantes, personas quedaron sin hogar, pero no fueron los únicos afectados…

Afortunadamente, también hubo quienes se recordaron de los animales. Mike Stura, fundador de Skylands Animal Sanctuary and Rescue, condujo desde Nueva Jersey para intentar echar una mano, y vaya que logró. Él y sus amigos (Todd Friedman y Dave Miller) encontraron tres cachorros que necesitaban ayuda. Completado el rescate, escuchó de una vaca que habían grabado en situación crítica.

Skylands Animal Sanctuary and Rescue

«Puse el bote y una chica local, Caroline Byrd … nos mostró a dónde ir. Ella no vivía lejos, y conocía el área donde estaban las vacas, así que se subió al bote conmigo y nos fuimos», declaró Mike a The Dodo.

Al llegar a la dirección, algunas vacas habían con éxito alcanzado la parte alta del granero, pero una luchaba por mantenerse con vida.

Skylands Animal Sanctuary and Rescue

«La perseguimos y le pusimos un vestido. Para mantener su cabeza sobre el agua, la enganchamos al bote para poder traerla con nosotros», comentó Mike a The Dodo. Pero el rescate fue complejo. El camión no podía acceder tan cerca del animal y tuvieron que arrastrarla por un largo tramo, inclusive el motor falló por la exigencia.

«Afortunadamente, un tipo vino con una moto de agua y nos dio un pequeño remolque. La niña había perdido tanta energía al nadar, y estaba corriendo con pura adrenalina. Una vez que nos acercamos lo suficiente al lugar donde el agua ya no soportaba su peso corporal, ya no podía levantarse del suelo. Así que tuvimos que intentar levantarla … y es de buen tamaño», dijo Mike a la misma fuente.

Con el apoyo de los lugareños y sus amigos Friedman y Miller, lograron lo que en comienzo parecía imposible.

Skylands Animal Sanctuary and Rescue

«Ella lloraba y yo la levantaba, y ella levantaba su trasero, pero simplemente no podía pararse. Tenemos algunas correas debajo de ella y algunos cabestros en su rostro… y éramos unos ocho de nosotros, levantándola y tirando de ella, y simplemente la subimos al remolque».

Al llegar al remolque la vaca al fin sintió que podía descansar. Considerando su imponente peso, fue una batalla para ella el simple hecho de intentar tener su cabeza fuera del agua y mantenerse a flote.

Skylands Animal Sanctuary and Rescue

«Aunque está demasiado cansada para levantarse, es luchadora. Ella es un ganado vacuno; no son manejados por personas, por lo que probablemente ha tenido interacciones muy limitadas con la gente, y probablemente lo que sí tuvo no fue realmente positivo: lo  más seguro se llevaron a su familia y amigos, así que ella era comprensiblemente un desastre nervioso», dijo Mike.

El dueño del granero había dicho que si lograba rescatar a la vaca, se la podía quedar. Así que Stura se la llevó a su santuario en Nueva Jersey, donde es tratada como en un spa 5 estrellas.

Increíble como los pequeños detalles hacen la diferencia entre la vida y la muerte. De no ser por Stura, por sus amigos, el lugañero y su moto de agua, todos los que colaboraron, no habláramos de un final feliz.

 

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