Por Camilo Morales
16 noviembre, 2020

El perro asistente llamado Kuno es el segundo de esta raza en pasar la calificación del gobierno canadiense para este tipo de asistencia. Marla Smith cuenta que “como tengo este perro, tengo que salir con él y me da valor para ir a lugares a los que de otro modo no iría”.

Un perro rottweiler cambió la vida de una mujer amputada de dos piernas en Edmonton, Canadá. Se trata de Marla Smith, quien es ayudada por el perrito asistente Kuno, que gracias a su gran tamaño y gentileza asiste a Smith en su día a día. Este can es el segundo animal de esta raza en pasar la calificación del gobierno canadiense para este tipo de asistencia, según informa CTV News Edmonton.

La mujer sufre de una enfermedad llamada síndrome de dolor regional complejo, una afección que le causó problemas de movilidad y por la que tuvieron que amputarle sus dos piernas, quedando en silla de ruedas.

Pero la ayuda de Kuno comenzó desde antes, cuando Smith ya no podía caminar. Por lo que luego de la amputación, este perrito que tiene tres años y pesa 58 kilos, comenzó a ser fundamental en la vida de la mujer. 

Amanda Anderson/CTV News Edmonton

Justo antes de preparar a Kuno para obtener su título de gobierno, contraje una infección catastrófica y tuvieron que amputarme ambas piernas (…) Hemos aprendido todo sobre la vida en silla de ruedas juntos. No estaba entrenado específicamente para silla de ruedas, y ya sabes, hemos aprendido todo sobre la marcha“, contó Smith a CTV News Edmonton.

Al comienzo, la mujer cuenta que vivir sin sus dos piernas “fue extremadamente difícil y doloroso de equilibrar, muy difícil de tratar y manejar“, por lo que Kuno se transformó en un pilar esencial debido a su gran tamaño, ya que así podía mantener el equilibrio cuando se movía fuera de su silla de ruedas.

Amanda Anderson/CTV News Edmonton

Según cuenta, un perro de menos peso no le habría ayudado mucho porque “no puedo usarlo para equilibrarme y moverme de una silla de ruedas, mientras que este tiene el tamaño, puede sujetar, puedo usarlo donde no hay una barra de agarre”, especificó Smith.

Sobre Kuno, Smith cree que existe un prejuicio con su raza rottweiler, debido a que la sociedad los categoriza como perros “agresivos“, por lo que ha intentado educar a la gente sobre estos canes. “Una vez que la gente empieza a tener una idea de lo que es capaz de hacer, para mí tiene mucho sentido“, dijo la mujer. Además, agregó que “los han visto en la televisión persiguiendo al malo a través del estacionamiento y simplemente asumen que, ‘Dios mío, es un perro de protección‘”.

También la pareja produce curiosidad entre quienes los ven caminando por la calle. “No hay forma de que una persona sin piernas y una silla de ruedas se mezcle con el fondo en cualquier lugar que vaya, especialmente cuando tienes un perro de 58 kilos unido a ti“, contó Smith.

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La mujer agradece la forma de ser de Kuno, quien dice “promueve la bondad”. “Como tengo este perro, tengo que salir con él y me da valor para ir a lugares a los que de otro modo no iría (…) El mundo exterior me resulta menos aterrador en muchos sentidos ahora”, cerró la mujer.

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