Por Luis Aranguren
9 mayo, 2019

“Sabía que había que hacer algo”, fueron las palabras de este héroe a quien no le importó el frío y reaccionó ante la inminente tragedia.💪

Después de ser adoptada en el año 2017, Harper ha sido una perrita muy tierna y completamente “loca de amor” por su compañera, Erin O´Donnell. Quien cada día le da el amor que se merece y la ayuda a calmarse pues su hiperactividad es incontrolable.

Era sábado y Erin tuvo que trabajar, actuaba en la Brooklyn Irish Dance Company, en Manhattan por lo que dejó a su compañera Harper con unos amigos y un paseador de perros que siempre la acompañaba durante esos días en los que no estaban juntas. Pero nadie se esperaba lo que iba a pasar luego, Harper y su cuidador salieron a pasear, de pronto un taxi imprudente no se detuvo ante una señal de “Stop” y golpeó de forma simultánea a Harper y a su paseador.

“Ayer estaba en la barcaza de Brooklyn y un perro se lanzó dentro del río, aquí mi cuento:”

A pesar de que ambos salieron casi ilesos, Harper estaba muy nerviosa y no supo hacer más nada que correr, tanto que llegó al East River y saltó dentro del agua. Una vez dentro continuaba nadando, cada vez hacia aguas más profundas.

“Realmente está muy lejos”

Al comienzo quienes observan en la distancia pensaron que se trataba de un perro que andaba cerca de alguna lancha o bote con sus dueños, pero luego se dieron cuenta que eso no era lo que pasaba cuando escucharon a su cuidador gritando “Harper se escapó”.

A medida que nadaba, la cachorra perdía energía y velocidad. Lo extraño de esta situación es que muchos grababan, otros entraron en pánico expresaban su preocupación pero nadie hacía nada por salvar a la pequeña Harper pero hubo una persona que sí estuvo decidida a hacer algo, su apellido es Castellanos y apenas se percató de la situación se abalanzó dentro del agua.

“Él lo está haciendo chicos”

Apenas entró se escucharon muchos aplausos, pues el graduado de SUNY Maritime College tenía buenas habilidades dentro del agua y realmente las supo aprovechar, dijo a The Dodo.

“Busqué en la barcaza cualquier tipo de dispositivo flotante para usar si tuviera que saltar desde el final, pero luego noté que había un chaleco salvavidas, así que lo agarré”.

-Castellanos

Alcanzar a Harper fue un esfuerzo, ya que la perrita se alejaba de él por miedo pero esto no fue nada imposible para Castellanos quien apenas pudo la agarró y calmó para llegar fácilmente a la orilla del mar.

Una vez fuera del agua, ambos recibieron un gran aplauso y el agradecimiento de Erin no tardó en llegar. Estaba muy feliz de que su perrita pudiese estar libre, fuera del agua y al fin tomar un descanso.

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