Por Luis Lizama
25 junio, 2021

“Sus ojos estaban bien abiertos. A ratos, todo lo que podíamos ver eran sus dientes sobre el agua. Estaba resoplando. Creo que pudo haber pasado unos 30 segundos o un minuto desde que se hundió”, dijo Matthew Eickholt.

Este emotivo hecho (después de todo), ocurrió en un río al oeste de Montana (Estados Unidos).

Matthew y Christina Eickholt navegaban por el río placenteramente y sin preocupaciones. Estaban relajados, disfrutando un domingo de padres. De un momento a otro, algo extraño notaron en el agua. A lo lejos, se veían salpicaduras de alguien en peligro. 

Cuando se acercaron, notaron que era un caballo en peligro, que intentaba salvarse de la corriente. Afortunadamente lo salvaron, pero con mucha suerte.

Christina Eickholt / AP

La pareja se acercó rápidamente para ver si podían hacer algo por el animal, ya que en ocaciones como esta, las opciones son reducidas. 

“Respiraba muy pesado. Sus ojos estaban todos abiertos. A veces, todo lo que podíamos ver eran sus dientes sobre el agua. Estaba resoplando. Creo que pudo haber pasado de 30 segundos a un minuto desde que se hundió”.

–dijo Matthew a medios locales–

Imagen referencial – Pixabay

Al acercarse, se detuvieron y analizaron sus opciones. En estas circunstancias, es imposible bajar al río e intentar sacarlo directamente, el riesgo podría ser muy elevado. Entonces, lo que decidieron hacer fue “aplaudir y gritar”. 

“Pudimos convencerlo de que viniera río abajo. Cuando nos vio, creo que sabía que estábamos allí para ayudarlo. Una vez que llegó a nosotros, pudo salir de allí.

Era un caballo súper agradable. Estábamos todos tan felices de que todo fuera como lo hizo”.

–comenta Matthew–

Imagen referencial – Pixabay

Con mucha suerte, el bello ejemplar logró zafar del peligro y ponerse a salvo. Fue un momento muy feliz, que se repitió al día siguiente. 

La pareja volvió a navegar por el río y volvieron a encontrarse con el equino, que corrió contento hacia sus salvadores, como reconociéndoles y agradeciendo su apoyo. “El caballo se acordó de nosotros y vino corriendo hacia nosotros con sus dos amigos”, dijo Christina.

De momento no se sabe a quién pertenecen los caballos o qué ocurrirá con ellos, lo importante es que están sanos y salvos.

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