Por Macarena Faunes
9 julio, 2019

Gigha contrajo escherichia coli tras sufrir un corte en una de sus patas. El novedoso injerto que le salvó la vida sólo había sido probado en un caballo que tenía quemaduras de ácido en su cuerpo.

Los accidentes suceden cuando uno menos lo espera, lo importante es recibir atención médica cuanto antes. Aunque creas que se trata de una simple caída, podría llegar a casi costarte la vida si no tomas las precauciones necesarias, ya que podrías llegar a contraer extrañas enfermedades. 

Gigha es una perra de cuatro años de raza spaniel, que casi pierde la vida al contraer la bacteria Escherichia coli tras sufrir una cortada en una de sus patas al caer en una zanja mientras paseaba. 

The Yorkshire Vet

Morag Taylor, su dueña, la llevó al Centro Veterinario Skeldale, en el Reino Unido, para curarle la herida, pero el médico se percató de una terrible noticia. El corte de Gigha estaba infectado con el mortal germen, que es resistente a los antibióticos, y perdió gran parte de piel de la zona afectada. Además, corría el riesgo de sufrir septicemia y no tenía suficiente cantidad de tejido para cubrir el área a tratar. 

Getty Images.

Para salvarle la vida, los doctores hicieron un procedimiento que se realizó por primera vez en un perro. Se realizó un injerto de pez tilapia (Oreochromis), el que consistió en cubrir con la piel del pescado las heridas de Gigha, ayudando a su regeneración. 

National Geographic.

Este es un método natural que tiene un efecto antiséptico y analgésico en el animal, por lo que la perrita no sufrió en el proceso y su dueña sólo tuvo que tener precaución en la posición del vendaje, tal como informó National Geographic.

The Yorkshire Vet

Guy Killick, responsable de la intervención, comentó a The Yorkshire Vet que este tipo de injerto sólo se había llevado a cabo en un caballo que sufrió quemaduras de ácido en 2018, por lo que está sorprendido de que los buenos resultados de Gigha. 

«La cirugía con el injerto de piel de pez tilapia fue pionera en el Reino Unido tras realizarse con éxito en el caso de un caballo que sufría quemaduras de ácido, pero nunca antes se había aplicado en un perro, ni para tratar la infección de una herida. Todavía es muy raro y no se había utilizado antes para tratar una herida infectada de un perro”.

-Guy Killick a The Yorkshire Vet-

Por su parte, Morag está muy agradecida de toda la ayuda que le brindaron a Ghiga, ya que le salvaron su vida. 

«He recuperado a mi perrita. Ella casi muere. Estuve dispuesta a confiar en los veterinarios y me sorprendió su gran trabajo».

-Morag Taylor a The Yorkshire Vet-

La tecnología avanza a pasos agigantados, creando innovadores procedimientos que pueden salvarle la vida a los animales cuando ellos sufren un accidente. Si no hubiese sido por la mirada vanguardista de los doctores, Gigha no hubiera podido ganarle la batalla a la Escherichia coli. De todas maneras, siempre es mejor prevenir los incidentes antes que lamentarlos. 

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