Por Antonio Rosselot
6 diciembre, 2019

La marta cibelina es una de las especies más codiciadas por los peleteros, ya que tiene un pelaje sedoso y brillante. Pero afortunadamente, Zhenya evitó el triste final de uno de estos hermosos ejemplares.

Zhenya, una chica oriunda de Rusia, estaba navegando por internet sin mayor intención que la de distraerse un rato, hasta que encontró una fotografía que la flechó inmediatamente: una criatura larga similar a una comadreja, con una cara tiernísima y un pelaje maravillosamente negro y brillante. ¿El nombre de la especie? Marta cibelina (Martes zibellina).

National Geographic

La joven quedó encantada con el animal, así que decidió investigar un poco más acerca de esta especie, que habita principalmente en la fría zona sur de Rusia, colindante con Mongolia. La gran particularidad de la marta cibelina es su pelaje, uno de los más caros del mundo en la industria peletera: su gran variedad de colores —del beige al negro— y su textura sedosa lo hacen uno de los más codiciados del mercado.

IG: @russian_sable

El problema de todo esto, es que Zhenya vio al animal en el sitio de una granja de pieles, es decir, en un lugar donde lo iban a transformar en una prenda de vestir. La demanda de piel de marta cibelina en Rusia crece exponencialmente, ya que se usa para fabricar desde mantas a ropa interior; por lo mismo, hay cerca de 70 granjas de pieles a lo largo del país soviético.

Zhenya no podía creer que esa belleza de animal fuese a parar al matadero, así que decidió tomar acción al respecto: averiguó dónde estaba la granja correspondiente, compró a la marta cibelina y la adoptó como mascota.

IG: @russian_sable

Ahora, tanto Zhenya como su mascota —bautizada como Umora— viven juntas y disfrutan de sus días juntas. Sin embargo, el proceso de adaptación de la pequeña a un ambiente domesticado no ha sido sencillo, según la chica, y por lo mismo no recomienda tener una marta cibelina como mascota.

IG: @russian_sable

«Umora tiene una personalidad muy difícil. Vivir en la granja le pasó factura, es muy sensible, a veces hasta un poco histérica. También es traviesa y le gusta robar cosas, es muy activa e inteligente (..) hay que pasar por muchas cosas antes de poder empezar a vivir con las martas confortablemente. Requieren mucho tiempo y paciencia. Se puede tardar incluso un par de años en empezar a disfrutar de la vida con ella».

Zhenya a Bored Panda

IG: @russian_sable

Sea como sea, nos quedamos con la bella acción de Zhenya, quien evitó una muerte más de una especie que no es valorada de por sí, sino que por lo que puede aportarnos a nosotros, los humanos. ¡Esperamos ver cada vez más actos así!

Puede interesarte