Por Luis Lizama
26 febrero, 2020

“La gente me maldecía, me llamaba cerda y muchas otras cosas feas. Dijeron que las palomas tenían varias enfermedades y que no debería haberla rescatado. Decidí no responder, pero me asustó este tipo de reacción”, dijo Anna, la chica que se apiadó de esta pobre ave.

Muchos animales cargan con un prejuicio letal. Ratas, aves y cucarachas, por ejemplo. El ser humano, aparte de tenerles un temor inexplicable, los odia. Poco a poco los hemos expulsado de este mundo, exterminándolos. Para su fortuna, muchas personas han visto más allá, pues al fin y al cabo son animales y merecen vivir como todos.

Anna Carolina vivió una situación muy particular con uno de estos animalitos. En el patio de su casa una paloma fue atacada por el gato de un vecino. Ella, consciente y fanática de las aves, decidió ayudarla y darle otra oportunidad. Esta es su noble, pero polémica historia.

BBC / Archivo personal

La chica salvó y rehabilitó a la paloma, lo que ya había hecho antes con otro ejemplar. Sin embargo, esta amiga era diferente, tenía actitudes domésticas, quizás tenía un dueño. 

Sin pensar en lo que muchos le dirían, pidió ayuda en redes sociales.

“Chicos, sé que es raro, pero mi madre le quitó esta paloma a un gato y es supermansa. Creo que tiene dueño. ¿Conocen a alguien que haya perdido una paloma?”

Imagen referencial – Pixabay

“La gente me maldecía, me llamaba cerda y muchas otras cosas feas. Dijeron que las palomas tenían varias enfermedades y que no debería haberla rescatado. Decidí no responder, pero me asustó este tipo de reacción”.

Relató Anna Carolina a BBC.

Y es que las palomas cargan con un prejuicio importante. Según dicen, portan muchas enfermedades, a tal punto de ser denominadas como “ratas voladoras”.

Para quienes conocen mejor esta especie, las crían o trabajan con ellas, desmienten esto y dicen que sólo se trata de prejuicios históricos y desinformación.

Imagen referencial – Pixabay

Anna Carolina ha dicho que jamás sintió miedo de contraer alguna enfermedad.

“Todo es un mito. No me enfermaré por cuidar a un pájaro. No tuve ningún síntoma. No tengo motivos para preocuparme”.

Comentó la joven a BBC.

De hecho, desde diversas entidades y profesionales, han confirmado que sí podría existir algún contagio, pero sería mínimo, según reporta BBC Mundo.

Lamentablemente estos animales, al igual que muchos otros, cargan con un estigma letal. 

Recordemos que son seres vivos y tienen, al igual que nosotros, derecho sobre esta tierra.

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