Aunque pusiera en riesgo su vida, no estaba dispuesto a dejar solo a su perro de 10 años.

A muchas personas no les toca muy fácil la vida. Puede que en un momento lo hayan tenido todo y no hayan tenido ningún tipo de necesidad, sin embargo las cosas pueden cambiar en cualquier minuto y sin aviso, así que siempre hay que estar preparados por si algo así llegase a ocurrir.

Jay Mitchell, de 57 años tenía claro que eso podía pasar. Por eso hace algunos años atrás, hizo un juramento con su esposa de que nadie iba a quedar atrás en caso de que algo malo ocurriera.

Lamentablemente el mes pasado su mujer enfermó de cáncer y falleció inesperadamente, dejando a Jay y a Hero, su mascota, con un enorme dolor y sin nada de dinero, pues su marido gastó lo último que le quedaba en el funeral.

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Como no podía pagar el alquiler, Jay se mudó a su camioneta junto a su perro, una mezcla de Labrador y Golden Retriever de 10 años, a quien prometió proteger con su vida, pues era lo último que le quedaba.

Pero sobrevivir en esas condiciones se ponía difícil. Las temperaturas en Minnesota bajaban considerablemente y Mitchell y Hero trataban de mantenerse abrigados bajo un montón de mantas dentro de la vieja camioneta, y cuando el frío era demasiado, encendían el motor para calentarse.

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Sin embargo la vida era tan dura, que Mitchell pensó en entregar a Hero a la Sociedad Humana, donde al menos podría estar abrigado y pasar el invierno… pero cuando creía que estaba decidido, se daba cuenta de que no podía separarse de él, sobre todo por la promesa que habían hecho junto a su esposa de seguir los tres juntos pasara lo que pasara.

Finalmente, Mitchell se dirigió a una iglesia en busca de ayuda. Allí le ofrecieron dormir en un hotel por una semana y recién entonces descubrió lo mucho que le incomodaban sus pies. No sentía dolor, pero estaban totalmente adormecidos.

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Preocupado por su salud, Mitchell acudió al North Memorial Health Center, donde fue trasladado de inmediato a la unidad de quemados para tratar sus pies congelados. Pero a pesar de su situación, él solo podía pensar en su mascota… y contra todo consejo médico, el hombre abandonó el hospital para poder regresar al lado de Hero.

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«Sé que puede parecer tonto dar tanto por un perro, pero para mí no es solo un perro. Es como un ser humano, como mi propio hijo» dijo Mitchell.

Pero como no todo podía ser tan malo, pronto recibió una llamada telefónica que lo hizo regresar al hospital y asegurarse de sanar bien. Una pareja de Minnesota se había enterado de su situación y habían aceptado cuidar de Hero en su casa mientras su dueño se recuperaba. 

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Y no solo hicieron eso, sino que crearon una cuenta de GoFundMe en nombre de Mitchell, donde se propusieron juntar una meta de 40 mil dólares para donarle, pero en solo 3 días ya habían logrado recaudar 33 mil dólares.

«Es increíble», dijo Mitchell, abrumado por la emoción. «Pensé que no había esperanza. Pensé que estas heridas sanarían y me quedaría sin hogar otra vez, y parece que eso no sucederá».

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Por ahora el hombre sigue hospitalizado y no está totalmente fuera de peligro, pues es probable que le amputen algunos de sus dedos de los pies… pero nada le importa con tal de volver a reunirse con Hero y poder volver a compartir juntos en un nuevo hogar.

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