Por Antonio Rosselot
15 julio, 2020

Luego de dos días de intensa búsqueda por parte de la ley, el arrepentido Kamil Stanek (Polonia) decidió entregar a su puma Nubia al zoológico de la ciudad de Poznan. Aunque siempre quiso protegerla genuinamente, enfrenta una posible cárcel por tenencia ilegal de felinos exóticos.

La serie Tiger King de Netflix sin duda marcó a varios de sus espectadores, sobre todo por la sórdida historia de Joe Exotic y su obsesión con los felinos salvajes.

Pero en Polonia, sus pasos fueron seguidos por el denominado «Príncipe Puma». Les presentamos a Kamil Stanek, oriundo de la ciudad de Poznan, que tenía a una puma como mascota y no pretendía resignarla por nada del mundo.

Stanek, un ex veterano de la guerra de Afganistán, compró a Nubia hace seis años y la crió, generando una relación muy compenetrada con la felina.

Sin embargo, las autoridades estaban al tanto del tema y, antes del fin de semana, ya habían multado dos veces a Stanek por posesión de animales salvajes, señalando que lo debía entregar a un zoológico o centro especial para felinos. Pero el hombre se resignaba a entregar a su amada mascota.

El viernes de la semana pasada, la situación llegó a un punto cúlmine cuando los empleados de un zoológico local llegaron con una orden judicial de entrega a la casa de Kamil.

La recepción no fue la mejor: el hombre los amenazó con un cuchillo y, sin ningún oficial de policía alrededor para detenerlo, se escapó con Nubia hacia la espesura de un bosque cercano.

https://youtu.be/9_H6b5MsGYQ

«Blandió un cuchillo, lo puso en su cuello y amenazó con suicidarse. No iba a entregar al puma. Además, trató de aterrorizar a un conductor cualquiera con el cuchillo. Luego, corrió con el puma y se metió en el bosque».

Piotr Żytnicki, periodista que presenció la escena, en su perfil de Facebook

En una dinámica que duró todo un fin de semana, la policía buscó incansablemente a Stank y Nubia, mientras que las autoridades locales advirtieron a los ciudadanos de la presencia de un puma suelto.

«No es un juguete para acurrucarse, es uno de los animales más peligrosos del mundo y puede ser una real amenaza».

Ewa Zgrabcyzynska, directora del zoológico de Poznan, a AFP

FB: Darius Wojtowicz

Finalmente, Stanek cedió ante la presión y terminó entregándose junto a Nubia a las autoridades el día domingo. La policía declaró esta entrega como un «final feliz» a la tensa situación, mediante un post de Facebook.

En la misma red social, Stanek ofreció una disculpa a la gente que trató mal. Dice haber actuado «influido por las emociones» y también pidió que no se realizara ninguna campaña de recaudación para salvar a Nubia del zoológico.

Por otro lado, cerró su comunicado pidiendo a sus seguidores que dejaran de criticar al staff del zoológico, «quienes tienen grandes méritos salvando animales abusados».

FB: Piotr Żytnicki

Ahora, Nubia está acostumbrándose a su nuevo hogar en el zoo de Poznan. Kamil, en tanto, se declaró inocente de los cargos de tener ilegalmente a un puma como mascota y arriesga penas de 1 a 3 años de cárcel si es condenado.

La verdad es que hay muchas volteretas en este caso y la conducta de Stanek tampoco fue la más adecuada, pero hay que entender al hombre: sabía que los zoológicos son una cárcel para los animales, y no quería someter a su querida puma a ese calvario.

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