Por Javiera González Ruiz
14 diciembre, 2018

Tras enterarse de que tenía microchip y que una niña estaba sufriendo, los ladrones se arrepintieron y la regresaron a casa.

Siempre está la posibilidad de que alguien entre a robar a casa. De seguro se llevarán joyas, computadores y otros objetos de valor que pueden ser reemplazados con el tiempo. Pero lo que nadie espera… es que se lleven a un miembro de la familia: una mascota.

Pero lo hacen…

Bien lo sabe esta familia, que tuvo que enfrentar una dolorosa pérdida luego de que un grupo de ladrones entrara a su casa a robar.

Resulta que Elena Sardi y su hija de 4 años regresaron del doctor una mañana y descubrieron que su casa, ubicada en Croydon Hills, había sido robada.

Victoria Police

Se habían llevado una computadora portátil, un iPad y muchas joyas… pero lo que más les dolió, fue la perdida de su nueva cachorra de 8 semanas, Sasha, que también había desaparecido.

Apenas se dieron cuenta, comenzaron a buscarla por todas partes, pensando que tal vez había escapado. Pero como no aparecía, difundieron la historia a través de redes sociales e incluso por la prensa.

Victoria Police

Evidentemente Maia, la pequeña niña, tenía el corazón destrozado. Si bien solo había compartido una semana con la perrita, había sido suficiente para volverse inseparables.

Era tanto… que Maia se quedaba dormida por las noches en la cama de la cachorra.

James Hancock

«Ha sido duro, mi hija tuvo pesadillas la primera noche», dijo el padre de Maia, Ryan Hood, a Today. «Es muy difícil explicarle a un niño de cuatro años cómo algo así podría pasar, nunca piensas que se llevarían un cachorro«.

Pero afortunadamente la historia se vitalizó en toda Australia, ayudados por la policía que informaba que Sasha estaba microchipeada, y como no lo imaginaban, de pronto la cachorra apareció.

James Hancock

Tras 3 días sin tener rastros de ella, la perrita apareció en el patio de la casa. De acuerdo a las palabras de Ryan, no querían mantener las esperanzas, pero de pronto su esposa se levantó a preparar un café por la mañana y notó que algo se movía cerca de la perrera. Al salir, era su cachorra.

«Creemos que quien la tomó, tiene conciencia o se asustó y la dejó caer sobre la cerca», agregó el padre. «No nos importa, para ser honesto, estamos contentos de tenerla de vuelta”, aseguró.

Victoria Police

Y sin duda la más feliz es Maia.

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