Por Luis Aranguren
7 octubre, 2021

La orca famosa por ser protagonista de una película en 1993, tuvo un final triste en 2003. No pudo adaptarse y encontrar alimento cuando la liberaron al final de su vida.

Durante años los humanos hemos encontrado formas de domar o más bien dominar a los animales salvajes, sin importar que surquen los cielos, estén bajo el mar o caminen como nosotros en la tierra. El problema de esto es que los hacemos desadaptados de la vida salvaje, dependientes de nosotros y al volver a esos lugares, no logran conectar con los de su misma especie.

Pues esa es la historia de Keiko, la famosa protagonista de “Liberen a Willy”, una película que contradictoriamente hablaba de la libertad de su personaje.

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Aunque para eso, tuvieron que usar a una ballena que estuvo presa desde 1979, en medio de un grupo salvaje de orcas en aguas islandesas. Desde sus dos años de edad, este pobre animal estuvo viviendo en estanques de diferentes países a lo largo de su vida.

Inclusive hubo un tiempo, en Ciudad de México, entre 1985 y 1996 en donde la orca estuvo solitaria, actuando sin estar en contacto con otras de su especie.

Fue exactamente en el tiempo donde protagonizó el éxito de “Liberen a Willy” en 1993, historia donde se hace amigo de un niño llamado Jesse, que hace de todo para sacarlo del encierro en el que vive. Desde entonces, Keiko se hizo famoso y hubo una fuerte presión pública para liberarlo a la naturaleza.

REX

Lo primero fue llevarlo a un centro de rescate en Oregon, donde lo entrenarían para vivir en la naturaleza y tomaría algo de fuerza. Luego lo enviaron a un corral marino en Islandia, cerca de las aguas donde nació y debió criarse, antes que lo atraparan para entretenimiento.

La cuestión es que no lograba adaptarse y cuando hicieron muestras de su estómago, no lograba encontrar comida, inclusive cuando se asustaba iba rápido.

Warner Bros. Pictures

Por eso tuvo que irse a Noruega, pero tampoco pudo adaptarse a la vida silvestre ahí, aunque vivía en el agua no se pudo sumergir en la naturaleza y permaneció hasta el día de su muerte en 2003. Aunque se esforzaron en reintegrarlo, era mucho tiempo el que llevaba en contacto con humanos y no pudo estar con los suyos.

Aunque pudo hacer de “Liberen a Willy” una película inspiradora, su vida no fue igual, estuvo de prisión en prisión hasta perder la vida en un simple estanque por no haber desarrollado habilidades con los suyos. No debería repetirse.

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